Polanski colaborará con los fiscales tras la solicitud de extradición
"Confío en el sistema judicial polaco. Espero que todo salga bien", ha dicho el cineasta tras conocer las intenciones de la justicia de EE UU
El director de cine Roman Polanski, quien se encuentra en Polonia para rodar una nueva película, ha dicho que cooperará con las autoridades locales como parte de la petición estadounidense de extradición por una condena por abuso sexual a una menor en 1977. La oficina del fiscal de Polonia anunció la semana pasada que planeaba interrogar a Polanski, nacido de padres polacos pero que vive en Francia, tras recibir la solicitud de extradición. "Estoy aquí principalmente para preparar la película que quiero hacer este año", ha dicho Polanski al canal TVN24 en una entrevista emitida a última hora del lunes. "Sé que llegó una petición de extradición y por supuesto me someteré al procedimiento y veremos. Confío en el sistema judicial polaco. Espero que todo salga bien", ha añadido el director.
Polanski, de 81 años, es considerado por muchos polacos como una de sus mayores figuras culturales vivas. Reconocido a nivel internacional por películas como Chinatown y El pianista, que le valió un Oscar, el director se encuentran en el país para rodar un filme sobre el caso Dreyfus, un escándalo político antisemita que sacudió a Francia hace más de un siglo.
En octubre, fiscales de Cracovia interrogaron a Polanski en relación a una orden judicial de Estados Unidos por una condena de 1977. Dijeron que no había fundamentos para arrestarlo y que esperarían una solicitud de extradición antes de decidir futuras acciones.
El cineasta se declaró culpable en 1977 de haber mantenido relaciones sexuales con una adolescente de 13 años, Samantha Geimer, durante una sesión de fotos en Los Ángeles en la que abundaban el champán y las drogas. Polanski pasó 42 días en la cárcel como parte de un acuerdo por 90 días para reducir los cargos. Huyó de Estados Unidos al año siguiente, por creer que el juez que llevaba el caso podría anular el acuerdo y enviarlo a la cárcel durante años.
En 2009, las autoridades detuvieron a Polanski, cuya esposa Sharon Tate fue asesinada cuando estaba embarazada por seguidores de la secta de Charles Manson en 1969, en la ciudad suiza de Zúrich y quedó bajo arresto domiciliario por la orden judicial emitida por Estados Unidos. Fue liberado en 2010 después de que las autoridades suizas decidieron no extraditarlo.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.