Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Grabar las oposiciones

Regeneración. Ahí va una propuesta. En mi opinión, los ejercicios orales de las oposiciones deberían grabarse, como se graban desde hace tiempo los juicios. Y los examinandos podrían obtener una copia de la grabación, al objeto de comprobar si les merece la pena reclamar. El que esté bien preparado no tendrá miedo a la grabación de su ejercicio, al contrario, estará más seguro. Y el enchufado puede que ni se atreva a presentar su solicitud: sabe que no caben bromas.

Recuerdo mis primeros juicios como abogado, en los que el acta de lo ocurrido en la vista era impugnada y lo enredaba todo. Con las grabaciones se acabaron las dudas y recursos sobre lo que el secretario judicial había plasmado en el acta. Mi propuesta tiene una excepción: el Tribunal de Cuentas, donde un líder de la UGT ha colocado a todos sus parientes. Se merece, no una grabadora, sino una condecoración.— José Luis Gardón. 

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.