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Demi Lovato hace público su calvario

La estrella juvenil de la factoría Disney cuenta en un documental su paso por un centro de rehabilitación

Demi Lovato.

A veces, es muy difícil digerir la fama, el fenómeno groupie y los contratos millonarios. Y todavía es más difícil si la estrella en cuestión es adolescente. Demi Lovato, una de las actrices juveniles de la factoría Disney, coetánea de Miley Cyrus (Hanna Montana) y Selena Gómez (Los magos de Weverly Place) es uno de los (pen) últimos juguetes rotos que no ha podido o quizá no ha sabido gestionar bien el éxito. Ahora, la protagonista de Camp Rock, junto a los Jonas Brothers,  confiesa en un documental sus intimidades. Habla de su caída y de su ascenso; de sus demonios personales y de su viaje desde el infierno. 

En octubre de 2010, Lovato ingresó en un centro de rehabilitación para atajar su dependencia del alcohol y diversas sustancias, a los que se sumaron trastornos alimenticios (anorexia y bulimia). Entonces, otro de los precios que tuvo que pagar fue suspender la gira en la que actuaba junto a los hermanos Jones. La actriz y cantante vivió entonces una de las épocas más duras de su vida. Sus problemas personales no solo afectaron a su salud, sino que además se vio expuesta a la presión de los medios y al escrutinio de la opinión pública.

Ahora ha dado un paso al frente y ha querido contar su vida en primera persona. Las cámaras de televisión se convirtieron en testigo privilegiado de sus momentos de lucha y superación, siguiéndola 24 horas durante su tratamiento, su recuperación y también en su reencuentro con los fans. Fruto de todo ello es la producción Demi Lovato: stay strong, que MTV España estrena este sábado (22.50). Durante una hora, recorre la vida de Demi Lovato. Visitará su casa y su familia, presentará a sus seguidores más incondicionales, y también estará con ella en el centro donde fue internada y a donde regresa para hablar de su proceso de recuperación.

Lovato no elude hablar de su traumática experiencia, de esos contratiempos que no son como un catarro que se “arregla” en un par de semanas. “Se trata de un problema con el que convivido durante años y cuyas secuelas tendré durante años”, asegura la actriz.

Los espectadores podrán conocer la parte más dura y escabrosa de la vida de esta joven promesa, su lado más íntimo y privado. Pero también conocerán su lado luchador que es capaz de plantar cara a sus miedos más ocultos y conseguir poner punto y final a todo ello, y escuchar de su propia voz los motivos que la llevaron al colapso emocional y su entrada en rehabilitación.

"Quería contar la verdad", afirma. "Cada día me enfrentaba a muchos retos, pero sé que como yo, hay muchos jóvenes que los viven cada día, que luchan por aceptarse a sí mismos dentro de su propio cuerpo y su propia piel. Supe que, si era capaz de contar mi historia, quizá alguien se sintiera apoyado o inspirado o motivado para seguir adelante en su batalla diaria. Por eso existe este documental",termina.

Después de dejar el tratamiento en enero de 2011, se centró en su trabajo musical para presentar  Unbroken, su tercer álbum de estudio.Su primer sencillo, Skyscraper, se lanzó en julio pasado y el segundo, Give your heart a break, el 31 de diciembre. “He estado trabajando en con todas mis fuerzas”, ha dicho la cantante. "Yo he tenido mis altibajos, y los estoy teniendo todavía, pero en general ha sido un viaje muy bueno, y estoy agradecida por todo lo que he vivido”, reconoce.

 Demi Lovato no será ni la primera ni la última estrella problemática. Britney Spears, Lindsay Lohan, las gemelas Olsen, Drew Barrymore o MaCaulay Culkin son otros famosos que triunfaron muy jóvenes y han pagado un alto precio por ello. Haley Joel Osment, el niño de El sexto sentido, que   por su papel en esa película fue nominado al Oscar acaba de engrosar la lista de famosos estrellados. Recién cumplidos los 18 años era detenido por conducir drogado y bebido y condenado a cumplir una pena de servicios a la comunidad.