Una asociación de amas de casa y tres bares reparten el 'Gordo' por la provincia de Huesca

El 58.268 se ha vendido de forma íntegra en Grañén, un municipio de 1.988 habitantes. -"Todavía me tiemblan las piernas", dice un panadero que compró una papeleta de cinco euros a la asociación de amas de casa de la localidad de Sodeto

C. PÉREZ-LANZAC / E. SÁIZ / N. JUNQUERA / B. CÍA Madrid / Sodeto 22 DIC 2011 - 10:24 CET

Grañén, un pequeño pueblo agrícola de la provincia de Huesca (a 20 kilómetros de la capital), se ha convertido en el centro de atención en este Sorteo de la Lotería Nacional de Navidad. Sus 1.988 habitantes se han despertado con la sorpresa de que el premio Gordo ha recaído en el 58.268, vendido de forma íntegra en la única administración del municipio.También en Sodeto, un antiguo asentamiento de colonización pequeña de unos 300 habitantes a 13 kilómetros, muchos vecinos se han llevado una alegría gracias a la asociación de Amas de Casa, que vendieron puerta por puerta 6.000 euros del Gordoen papeletas de cinco euros del número agraciado con el máximo premio. Por eso a muchos premiados les ha tocado un pellizco de 100.000 euros, "16 millones de pesetas", dicen. Además, el asador Esperanza y el bar Carlitos, de Huesca capital, han repartido décimos del Gordo, así como el bar Boira, en Tardienta.

En total en Sodeto la asociación de Amas de Casaha repartido 120 millones de euros. Dos talorarios de 50 participaciones cada uno los vendieron en la población y el resto, por el mismo sistema, en los pueblos de Berbegal, Alberuela de Tuba, San Juan del Flumen, Orillena y Almuniente. Esta mañana, el único bar del pueblo se ha convertido en una gigantesca fiesta adonde ha acudido todos los habitantes de la población para celebrarlo. "¡Qué toque la lotería es cojonudo, pero que toque en Sodeto, con lo pequeño que es, resulta increíble", exclava Marisol, fundadora de la asociación.

Reunida "con los del banco"

Olga Bonet, de 48 años, y tesorera de la Asociación de Amas de Casa de Sodeto, estaba pegada a la pantalla del televisor cuando han cantado el premio. Ella tiene nueve papeletas del Gordo, por lo que le han tocado 900.000 euros. "¡No sé que vamos a hacer ahora!", exclamaba esta mañana Olga en pleno éxtasis. Su marido fue despedido de la obra en la que trabajaba hace dos semanas y su hija está en paro. A las 11.00 de la mañana ya estaba reunida "con los del banco", según cuenta su hija, Sonia, de 25 añosque había trabajado varios años en una fábrica de productos derivados de huevo. Sonia explica con una tranquilidad sorprendente que la ha despertado su padre pegando saltos de alegría.

"Le voy a echar una mano a mis dos hijos"

José Coll, también de Sodeto, invirtió 10 euros en papeletas de esta asociación. "Y he ganado 200.000 euros". "Estoy muy contento. ¡Está todo el mundo en la calle abriendo botellas de champán!". Jubilado, de 73 años, planea darles todo el dinero a sus dos hijos. "No me apetece ningún capricho pero echarles una mano sí".

"Todavía me tiemblan las piernas"

Otro agraciado, Javier Serrano, de 48 años, también le debe su suerte a esta misma asociación. Su mujer fue quien compró 5 euros y le han tocado "16 millones de pesetas" (100.000 euros). Regenta la panadería Horno Estación, en Huesca capital, y dice que va a seguir trabajando porque tiene muchos agujeros que tapar: "Todavía me tiemblan las piernas", dice antes de colgar el teléfono.

"En mi casa no ha tocado"

Pero no todas los socias de esta asociación han sido premiadas. Belén López, hija de la secretaria de la asociación en Grañén responde al teléfono con un "en mi casa no nos ha tocado la Lotería, buenos días". "Va a ser experimento sociológico ver cómo cambia el pueblo a partir de ahora", continúa. "A ver si nos viene bien también a los demás".

"Ayer me dijeron que espero una niña y hoy, el 'Gordo"

A Elena Casaus, de 29, ayer le dijeron que está embarazada de una niña y hoy le ha tocado el 'Gordo'. Ha sido gracias a Kike, un amigo de su marido con el que siempre intercambia algún décimo de la lotería. Su marido es agricultor (produce arroz, cebada y alfafa) y su amigo Kike es granjero. "Mi marido y yo nos casamos hace dos años y tenemos una hipoteca que nos vamos a quitar", explica Elena por teléfono. Mi marido ha estado modernizando el sistema de regadío y se ha metido en deudas, así que vamos a tapar agujeros y también nos iremos de viaje". Laura y su marido viven en Poleñino, cerca de Grañén.

"Señorita, no le puedo atender".

"Señorita, señorita, no le puedo atender, Discúlpeme". Es todo lo que ha acertado a decir, en medio de un follón de música, gritos y risas, el dueño del bar Boira, en Tardienta (Huesca) que hoy ha repartido millones entre sus clientes.

"Le ha tocado al pastor"

No es el único teléfono que se apresuran en colgar. El dueño del bar restaurante Cuatro Hermanos responde en plena excitación. "Que le ha tocado a mi hermano", dice. "Y a Antonio, el pastor, que tiene cuatro o ya no sé cuántos décimos ya. No, no se quiere poner, ¡si está loco! Adiós le cuelgo que estoy muy ocupado poniendo cafés".

"¡Compré otro número!"

En el Ayuntamiento de Grañén responden amables pero algo contrariados: "A nosotros no nos ha tocado, y estamos aquí trabajando y no hemos salido, así que no sabemos a quién le ha caído el gordo". Cuentan que la actividad principal de la localidad es la agricultura, en concreto la producción de arroz. Otra vecina, Ascensión, se tiraba de los pelos en su casa de Grañén (Huesca). Pese a vivir en el mismo pueblo, y haber comprado su décimo en la administración de la calle Joaquín Costa, no ha tenido suerte. "¡Compré otro número! No me ha tocado", cuenta por teléfono.

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Un hombre, en un bar de Huesca, muestra su décimo premiado con el 'Gordo'. / LUIS ENRIQUE FÁCIL (EFE)

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