Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La erupción golpea la economía de El Hierro

Empresarios y comerciantes reclaman la reapertura del principal túnel de la isla

En la isla canaria de El Hierro se han podido producir tres tipos de erupciones, en función del la profundidad a la que haya salido el magma.
En la isla canaria de El Hierro se han podido producir tres tipos de erupciones, en función del la profundidad a la que haya salido el magma. HEBER LONGÁS | EL PAÍS

"Tenía cinco grupos contratados con las agencias y quedan cuatro... si cancela también el último mis trabajadores no podrán cobrar hasta el día 8 o el 9". Pucho Padrón, cocinero y propietario del restaurante Don Din 2 de La Frontera, en El Hierro, tiene hoy apenas cuatro o cinco clientes a la hora de comer. Y eso que octubre es un mes bueno para el turismo, casi como agosto, sobre todo por los visitantes alemanes. Unos metros más allá, Guina, propietaria de los Apartamentos Frontera, también está alarmada. La crisis sísmica y la erupción submarina han hundido su negocio. Pensaba tener este mes una ocupación del 60% y solo tiene dos de sus 20 apartamentos alquilados.

No son casos aislados. La alarma generada por la erupción volcánica ha provocado cancelaciones de viajes a la isla y ha causado además el pasado 27 de septiembre el cierre del túnel de Los Roquillos, que une la capital, Valverde, donde está el aeropuerto y el puerto de la isla, con el municipio de La Frontera, el motor económico de la isla. El Cabildo Insular no da todavía datos globales de descenso de la actividad, pero la depresión de unos empresarios golpeados ya por la crisis general se respira en todas las esquinas de la isla.

El Cabildo no da todavía datos de descenso de la actividad, pero la depresión de unos empresarios golpeados ya por la crisis general se respira en toda la isla

La zona cero de este parón económico es la localidad de La Restinga, de unos 600 habitantes, desalojada el martes por su proximidad a la erupción. La pesca, de la que dependen 40 familias, ha quedado prohibida en cuatro millas a la redonda. Y los marineros no han podido aún sacar del puerto sus barcos para faenar en otras aguas, aunque se espera que este sábado se les autorice a hacerlo. Igual de desesperada es la situación de los clubes de buceo, ya que el pueblo es una de las mecas mundiales del submarinismo. Iñaki Callón, propietario de uno de ellos, ha tenido que trasladar a los pocos clientes que no han cancelado sus reservas a la zona norte de la isla. El Foto Sub, certamen de fotografía submarina mundial que iba a comenzar este sábado ha quedado suspendido. Mientras, las manchas procedentes de la erupción seguían este viernes a una milla de la costa, según el presidente de la cofradía de pescadores, Fernando Gutiérrez.

La otra comarca especialmente golpeada por esta crisis sobrevenida es la del Golfo, cuya capital es La Frontera. El túnel la comunicaba con la capital en apenas diez minutos y la alternativa ahora es recorrer durante tres cuartos de hora una serpenteante carretera de montaña. Jorge Benítez, presidente de Asevalle, principal asociación de empresarios de la zona con casi cien afiliados, calcula la caída de la actividad entre el 40% y el 50%. "El problema no es solo para hoteles y restaurantes, también para los transportistas, la agricultura de exportación y el comercio, ya que mucha gente de Valverde viene a comprar aquí", argumenta. El alcalde de la localidad, David Cabrera, declaró el pasado día 6 el estado de emergencia social y económica y dice que una referencia para pedir las ayudas sería el de Lorca, golpeada por un terremoto el 11 de mayo. "Aquí no ha habido daños a personas y bienes, pero el impacto económico puede ser parecido".

Lo cierto es que el cierre del túnel, construido hace ocho años, ya no es solo un asunto colateral de la crisis volcánica, ya que ha roto el consenso que hasta el miércoles existía entre las administraciones. El Cabildo y los tres ayuntamientos de la isla piden al Gobierno de Canarias que lo abra porque la medida no compensa la asfixia económica de la isla. Y el Ejecutivo autonómico -que tiene la competencia desde que se activó el plan de alerta volcánica Pevolca- solo está dispuesto a hacerlo para casos muy concretos -vehículos de emergencia y de transporte muy pesados- y siempre que el Cabildo garantice determinadas condiciones -vallado de las laderas de las bocas de entrada, vigilancia permanente y cierre durante la noche. A falta de acuerdo, la vía, clave en el transporte de la isla, sigue cerrada.

Herminio Sánchez, presidente de Apime, principal asociación de empresarios de la isla, recuerda que la carretera de la cumbre puede ser más peligrosa que el túnel. Su colega Jorge Benítez argumenta que muchas de las casas de la isla han sido construidas por sus habitantes sin ninguna dirección técnica y ninguna se ha caído con los seísmos. Pucho Padrón asegura -y es una frase que se escucha mucho en la isla- que el túnel no está bien acabado y que ha tenido siempre pequeños derrumbes. Pero también hay quien está de acuerdo con que permanezca cerrado. Como un comerciante de Valverde, que prefiere mantener el anonimato -"porque si no, no me compra nadie"- y dice que "más sabrán esos señores con estudios que han venido de Las Palmas que la gente del Cabildo".

Y mientras los empresarios lamentan su desgracia hay quien se hace el cuento de la lechera. Apoyado en la barra del Don Din, Juan José Pérez, sueña con que haya finalmente una erupción cerca de la tierra. "Una erupción que no le haga daño a nadie. Que dure varios años y atraiga a muchos turistas... y haya que construir para ellos hoteles y apartamentos... y así como soy albañil, tenga yo trabajo para años".