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Miles de personas despiden a Labordeta en Zaragoza

El político y escritor fallece a los 75 años en un hospital de la capital aragonesa, al que fue trasladado esta semana al empeorar su estado de salud.- El Rey lamenta la muerte del escritor y político y lo califica de "gran español y gran patriota".- Zapatero: "Era un hombre auténtico"

El cantautor, político y escritor José Antonio Labordeta ha muerto este domingo en Zaragoza a la edad de 75 años tras una larga enfermedad, según informó la Chunta Aragonesista (CHA), partido con el que El Abuelo fue diputado en el Congreso durante dos legislaturas (2000-2008). Su capilla ardiente, en el Palacio de La Aljafería de la capital aragonesa, abierta el público desde las 18.15, no cerrará sus puertas hasta la medianoche. Poco antes de las nueve de la noche, más de 5.000 personas, entre ellas la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, han acudido hasta la capilla ardiente.

Labordeta falleció en torno a la una de la pasada madrugada en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, al que fue trasladado esta misma semana al agravarse su estado de salud, que lo tenía postrado en su casa desde hace varios meses. "Con profunda tristeza comunicamos que José Antonio Labordeta ha fallecido hace unos minutos", ha informado mediante un comunicado la Chunta Aragonesista. Labordeta padecía desde 2006 un cáncer de próstata, que le fue diagnosticado mientras ocupaba su escaño en el Congreso de los Diputados. "Los hombres y mujeres de Chunta Aragonesista expresamos nuestra más profunda tristeza ante la muerte de nuestro compañero y transmitimos nuestro apoyo y cariño a su familia en estos momentos tan difíciles", añade la nota.

Homenaje en las calles de Zaragoza

El Rey Juan Carlos I ha lamentado esta mañana, durante la celebración del GP de Motociclismo de Aragón en Alcañiz, la muerte de José Antonio Labordeta y ha calificado al artista y político de "gran español y gran patriota". El monarca ha declarado ha dado su pésame a los aragoneses: "Lo conocí mucho. Estoy con todos vosotros, los aragoneses". Pasadas las seis y cuarto de la tarde, los paisanos del polifacético político, escritor y cantautor, han comenzado a desfilar por la capilla ardiente situada en el salón San Jorge del Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón.

Con una bandera aragonesa sobre un sencillo ataúd de madera y un centro de rosas rojas con una frase de despedida a sus pies - "Con cariño de tu esposa e hijas"-, los primeros en desfilar han sido una chica y su madre, ésta en una silla de ruedas, que llevaban más de dos horas esperando a que abrieran las puertas. A ellas han seguido más ciudadanos anónimos, algunos con banderas republicanas o con claveles rojos en sus manos, llegados desde diferentes puntos de Aragón y también de otras ciudades de toda España.

Además de las miles de personas que aún acuden a visitar la capilla ardiente en el Palacio de La Aljafería, cerca de 2.000 seguidores del cantautor y político, convocadas de forma espontánea por mensajes de móvil, han marchado hasta la Plaza de San Felipe de la capital aragonesa para recordar su persona y cantar sus canciones.

"Un hombre auténtico"

Desde Barcelona, donde ha participado en la Fiesta de la Rosa, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también ha recordado a su antiguo compañero en el hemiciclo como "un hombre auténtico".

Socarrón y descreído, Labordeta tuvo un hueco destacado en los informativos de todo el país en marzo de 2003 cuando, en un debate con el entonces ministro de Fomento, Francisco Alvarez Cascos, mandó literalmente "a la mierda" a la bancada popular, que le impedía hablar y se burlaba de él, con referencias despectivas a su participación en el programa de TVE Un país en la mochila, una serie de reportajes en los que mostró aspectos íntimos y poco conocidos de diferentes pueblos de España.

Labordeta presentó en mayo pasado el último libro que escribió, Regular, gracias a Dios, una obra marcada por el cáncer de próstata que le detectaron, en el que expresa su gratitud a su familia, a los amigos y los sanitarios que le atendieron en esta etapa. Se trata de un texto escrito "a tajos", y el título lo extrajo de una frase acuñada por un compañero marroquí del hospital. "Es la explicación menos dolorosa y más ajustada que he encontrado para responder a todos los que se interesan por mi mermada salud", decía Labordeta. Siempre rodeado de buenos amigos y por su familia, desde octubre del año pasado su salud había empeorado y había tenido que ser hospitalizado en alguna ocasión, momentos en los que estuvo arropado por su esposa Juana de Grandes, sobrina del general Muñoz Grandes, y sus tres hijas Ana, Ángela y Paula.

El último acto público que protagonizó se produjo fue el pasado día 6 de septiembre, cuando los ministros de Defensa, Carme Chacón, y Educación, Angel Gabilondo, le entregaron en su casa la Gran Cruz de la Orden Civil Alfonso X El Sabio . Un reconocimiento que el Gobierno le concedió por su sabiduría, su pasión, sus convicciones y su defensa de la libertad y el pueblo -motivos por los que también le otorgó la medalla al Trabajo-.

El Gobierno de Aragón, a propuesta de su presidente, Marcelino Iglesias, le ha concedido hoy, a título póstumo, la Medalla de Aragón, la máxima distinción que otorga la Comunidad Autónoma. Desde el circuito de Alcañiz, donde asiste al Gran Premio de Motociclismo, el presidente aragonés ha querido "recordar muy especialmente a una persona que ha sido una referencia para Aragón y, sobre todo, para los que amamos la libertad y la democracia".