Muere Sabino Fernández Campo, fiel consejero del Rey durante el 23-F

Los Reyes visitan la capilla ardiente.- Ex jefe de su Casa y militar en la reserva, permaneció al lado de don Juan Carlos durante el intento de golpe de Estado

MÁBEL GALAZ Madrid 26 OCT 2009 - 00:31 CET

Sabino Fernández Campo murió la madrugada de este lunes, a las 0.15, en la clínica Ruber Internacional de Madrid. Tenía 91 años de edad. Consejero privado del Rey, ex jefe de su Casa y militar en la reserva, fue una figura clave el 23-F cuando permaneció al lado de Rey durante el intento de golpe de Estado, aconsejándole y manteniendo numerosos contactos con los mandos rebeldes para impedir el triunfo de los golpistas.

La capilla ardiente ha sido instalada en el tanatorio de Tres Cantos y permanecerá abierta hasta las 12.00 de este martes, cuando el cuerpo será trasladado a Oviedo para ser enterrado alrededor de las 17.00.

Durante la mañana de este lunes se celebró una misa en el propio tanatorio oficiada por el Padre Ángel y a la que acudieron las infantas Elena y Cristina. Ambas consolaron a la viuda e hijos de Sabino Fernández Campo. Las infantas fueron sido recibidas en el tanatorio por los hijos del fallecido y su viuda, María Teresa Álvarez, y estuvieron con ellos durante un cuarto de hora ante el féretro con los restos mortales.

Vestidos de luto riguroso, los Reyes acudieron a la capilla ardiente a las 19.00, donde fueron recibidos con un afectuoso abrazo por la viuda y los hijos. Dentro permanecieron alrededor de 15 minutos y a la salida prefirieron no hacer declaraciones. Más tarde, ya entrada la noche, los Príncipes de Asturias llegaron también al tanatorio para dar el último adiós a Sabino Fernández Campo, que fue una persona clave en la educación de Don Felipe.

A la sala del tanatorio donde se encuentra el féretro acudieron además numerosas personalidades del mundo político y económico desde la Transición hasta hoy. El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, el eurodiputado popular Jaime Mayor Oreja, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, entre algunos de los asistentes, han destacado a su salida del tanatorio la "lealtad" y el servicio a la democracia realizado por el ex jefe de la Casa del Rey.

Fue el pasado viernes, mientras los Príncipes de Asturias entregaban en Oviedo los premios que llevan su nombre, cuando el conde de Latores agonizaba. Él fue precisamente uno de los grandes impulsores de estos galardones que con el paso de los años se han convertido en un referente internacional.

Fernández Campo permaneció hospitalizado en las últimas semanas tras sufrir un grave revés en su salud. Pendientes de su evolución han estado permanentemente informados los Reyes de España y sus hijos que siempre han mantenido una cordial amistad con quien fue tan leal a ellos. Una de las últimas veces que se les vió juntos a don Juan Carlos y a Fernández Campos fue con motivo del 90º cumpleaños de éste. El Rey se sumó a una fiesta sorpresa que habían organizado familiares y amigos. El abrazo de don Juan Carlos fue esa noche el mejor de los regalos que pudo recibir.

Y es que la historia de la monarquía española no sería probablemente la misma si Fernández Campo no hubiera estado en el palacio de La Zarzuela y hubiera pronunciado su afortunada frase de "No está aquí ni se le espera" como respuesta a si se encontraba allí también el conspirador y antiguo secretario del Rey, Alfonso Armada, la tarde-noche del 23-F.

Fortalecida su figura por su intervención ese día, Fernández Campo pasó de ser la sombra del Rey a fiel guardián de la Monarquía, papel que desempeñó hasta su fallecimiento.

Mantuvo una gran amistad con Adolfo Suárez, tanto es así que supo de la dimisión de éste como presidente del Gobierno antes que el Rey. Con Felipe González mantuvo también una cordial relación que le llevó a reconocer que los monárquicos más acérrimos no habían dado tantas muestras de apoyo a la Corona como lo hizo el Gobierno del PSOE, que con su presidente a la cabeza "se desvivía" por atender los deseos del monarca.

Admirador de doña Sofía, a quien siempre consideró la "encarnación perfecta" de lo que debe ser una reina, nunca eludió pronunciarse sobre ninguna cuestión relativa a la Casa del Rey. A raíz de la polémica surgida por las opiniones de la Reina en contra de la eutanasia, el aborto y que se llame matrimonio a la unión de personas del mismo sexo recogidas en el libro de Pilar Urbano, La reina muy de cerca, aseguró: "Doña Sofía tiene derecho a opinar. El ser reina no le impide decir lo que siente".

Aún así hay una frase que en más de una ocasión pronunció: "En mi caso, el silencio es la mejor lealtad". Fernández Campo aseguró que nunca escribiría sus memorias. "El honor de haber servido tan de cerca y tan directamente al Rey y a su familia tiene una contrapartida: la lealtad y la discreción. En una palabra, el silencio".

En 1992, don Juan Carlos le concedió el título de conde de Latores, con Grandeza de España, por su "larga y brillante trayectoria de servicios destacados, militares y civiles al Estado", según el real-decreto publicado con su nombramiento.

Estuvo casado con Elena Fernández-Vega Diego, con quien tuvo diez hijos: María Elena, Margarita, María Cristina, María Isabel, María Eugenia, Álvaro, Sabino, Luis y Miguel. Enviudó en 1993 y al año siguiente murió su hijo Sabino. En octubre de 1997 contrajo matrimonio con la escritora y periodista María Teresa Álvarez, que ha sido su fiel y devota compañera en estos últimos años.

Otras noticias

Doña Elena y Doña Cristina de Borbón han acudido esta mañana al tanatorio de Tres Cantos para dar el pésame a la familia de Sabino Fernández Campo. El tanatorio madrileño ha sido, durante toda la mañana, un ir y venir de personalidades que querían dar el último adiós a una figura clave dentro de la monarquía y la historia de España. / VNEWS

La Casa Real plantea organizar un funeral en el Palacio del Pardo / AGENCIA ATLAS

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