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Declara en la Audiencia Nacional el alcalde que llamó "crápula" al Rey

José Antonio Barroso, de IU, afirma que insistirá para que se conozcan las "andanzas" del Rey Juan Carlos

El alcalde de Puerto Real (Cádiz), José Antonio Barroso, ha declarado en la Audiencia Nacional frente al juez Fernando Grande-Marlaska como imputado en un delito de "injurias graves al Rey" después de que el pasado 14 de abril, el regidor tildara al Rey Juan Carlos de "crápula" y "deleznable".

"Vamos a ir demostrando lo que hemos dicho anteriormente", ha señalado Barroso al abandonar las salas de la Audiencia. Frente a los reporteros el regidor afirmó que "existen fallos democráticos en este sistema" ya que "no se puede hablar del Rey, ni de sus negocios ilícitos, ni de su fortuna de origen desconocido".

Frente a los responsables de los medios de comunicación, el alcalde de Puerto Real no se ha mostrado arrepentido de sus declaraciones y asegura que como español se siente "responsable del comportamiento del Rey". "Seguiré insistiendo en que se conozcan sus andanzas. Su verdadera implicación en el 23-F e incluso sus escarceos amorosos -que no me parecen mal- lo que me parece mal es que se paguen con fondos reservados", ha afirmado.

Barroso ha acudido a la cita en los tribunales acompañado con algunos simpatizantes con pancartas de apoyo con lemas como "Mandar callar, negocio real", y "Reinan porque amordazan". El regidor ha mostrado a su llegada el libro Juan Carlos I, el último Borbón de Amadeo Martínez, con el que intentará justificar ante Grande-Marlaska los calificativos proferidos al Rey.

Las supuestas injurias

Durante el aniversario 77 de la II República en el Ateneo Republicano del Campo de Gibraltar celebrado en Los Barrios (Cádiz) el pasado 14 de abril, Barroso afirmó, entre otras cosas, que "el Borbón es hijo de un crápula. El Borbón de condición deleznable, el presente, no es menos deleznable de lo que su padre fue. Afecto al golpe de estado, despreciado por el tirano, al que reiteradamente le solicitó su incorporación al ejército faccioso. El Borbón es hijo de una persona de condición licenciosa, deplorable, deleznable. No menos licenciosa que la de su esposa".

Barroso señaló en aquel entonces que al Rey "si algo tendrían que aplicarle es la Ley de Extranjería, y no a un inmigrante que viene a construir el país". "Al Borbón aunque no lo colguemos con los intestinos de los obispos lo tendremos que echar de forma democrática. El Rey y su caterva de adscritos a la Familia Real son inemputables. Un país así no es democrático", señaló en regidor.