Reportaje:

"Ningún café baja de un euro. A mí me cuesta 1,20"

El autor de la pregunta más comentada en la entrevista de Zapatero opina que su respuesta revela que "no está en la calle"

VICTORIA TORRES BENAYAS Madrid 28 MAR 2007 - 12:24 CET

Ni vivienda ni política antiterrorista. La respuesta de José Luis Rodríguez Zapatero en el programa Tengo una pregunta para usted que más se ha comentado hoy es que un café cuesta "80 céntimos". "Eso era en los tiempos del abuelo Patxi, hoy no", le contestó asombrado el ciudadano que le puso en el aprieto, Jesús Cerdán. Y eso le responden hoy al presidente en los bares y oficinas de todo el país. En su descargo, hay que apuntar un dato: una taza en la cafetería del Congreso vale 73 céntimos. Para Cerdán, que trata de restar importancia a su inusitado protagonismo, no es más que una "anécdota" aunque, eso sí, revela que el presidente "no está en la calle".

Una taza cuesta 73 céntimos en la cafetería del Congreso

El precio de este producto se ha encarecido en un 9,9% desde marzo de 2004

En conversación telefónica con esta web, el autor de la pregunta -una de las mejores de la noche o pura demagogia según los gustos- confiesa que no la llevaba preparada "ni mucho menos" y que le salió "inconscientemente" al hilo de lo que ha subido el coste de la vida. En esos momentos, se hablaba en el programa de cifras macroeconómicas y él pidió la palabra para explicar que "estadísticamente vamos de cine, pero a pie de calle no". Explicó que él antes "pasaba una semana con 5.000 pesetas" y ahora no llega "con 50 ó 60 euros" y preguntó: "¿Cuánto vale un café en la calle?, ¿sabe usted contestarme?"."Sí, 80 céntimos, aproximadamente", dijo con seguridad Zapatero ante el asombro de Jesús, quien no pudo evitar un "eso era en los tiempos del abuelo Patxi".

"Depende", añadió el jefe del Ejecutivo. A este agente inmobiliario de 51 años de Pamplona, que toma el café cortado y con azúcar, le cuesta "entre 1,10 y 1,20 euros" en la capital navarra y "3,20 en el hotel" donde se hospedó en Madrid. En su opinión, "ningún café baja de un euro" en España, salvo "en alguna residencia de ancianos", y eso es lo que verdaderamente preocupa a los españoles. "El dinero cunde menos, los patronos no pueden pagar más y la gente no llega a fin de mes. Entonces, cunde el malestar", argumenta, para añadir que "Zapatero es como Aznar, que no para de decir que España va bien".

¿Qué le preguntaría a Rajoy?

En su opinión, este desliz de Zapatero no es más que "una anécdota que ha caído en terreno abonado". "Los medios de comunicación le están dando un desmesurado protagonismo" a su pregunta respecto a otras que pudieron escucharse a lo largo del programa, un formato copiado de Francia y que se estrenó anoche con un gran éxito de audiencia. "¿La que más me gustó? Pues no sabría decir. Hubo preguntas muy interesantes, lo que dejaron de desear fueron las respuestas", subraya Cerdán, para añadir que la suya revela que el presidente "no está en la calle". Entiende "perfectamente" que Zapatero, aunque quisiera, no podría entrar sin más en una cafetería a disfrutar de un café por motivos de seguridad, pero opina que sí debería saber "lo que cuesta la vida".

"Y no lo sabe porque primero porque no hace la compra, segundo porque no tiene problemas económicos y tercero porque no paga nunca", indica Cerdán. Aunque, en su opinión, "probablemente ahora ya sí sepa lo que cuesta un litro de leche o de azúcar o de gasolina. Se habrá preocupado de averiguar, para un por si acaso, cómo está la cesta de la compra". Antes de la pregunta del millon, Cerdán le hizo otra: "¿Se parecen la droga y la política, que cuando entras ya no quieres salir?". Zapatero "condenó la droga y dijo que si llevas la política en la sangre, si lo que quieres es luchar por tu país, pues es verdad que ya no puedes dejarlo". Pero él no iba por el lado idealista del asunto, sino por la corrupción. "El presidente no entró al trapo, o no me entendió o echó balones fuera".

A Cerdán el presidente le pareció "cordial, afable, educado" y se comportó "como todo el mundo esperaba", aunque se reserva su opinión política del líder socialista "hasta las siguientes elecciones" y sólo se lo dirá "a la urna". La experiencia de participar en el programa, en el que los cien participantes tuvieron "libertad total para preguntar", le "gustó mucho" y "estaría encantado" de acudir al siguiente, que tendrá como invitado a Mariano Rajoy, si el líder popular quiere. "Y qué le preguntaría a Rajoy". Cerdán, entre risas, contesta: "Eso me lo guardo para que también sea un bombazo".

Pregunte o no a Rajoy, el café de Zapatero se ha convertido en la comilla del día. El presidente se deja ver en ocasiones tomando un café en la Cámara Baja, especialmente los miércoles, cuando se celebra la sesión de control, aunque era más asiduo a la cafetería como diputado y secretario general del PSOE. Zapatero lleva cinco legislaturas como diputado, incluida la actual, por lo que los camareros de la Cámara Baja tienen claro que su referencia eran los 73 céntimos, 80 redondenado con la propina, que le cuesta allí. En el Congreso cuesta menos que en la mayoría de los locales de la capital y se puede tomar un desayuno con tostada, churros, porras o bollería por menos de un euro. El Senado es otro lugar donde toma una taza un miércoles al mes, tras la sesión de control. Allí vale 95 céntimos.

¿Es un precio "habitual"?

Éste es el argumento que alega hoy el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, que califica de "anécdota" la historia del café. Moraleda recuerda que ése es el precio de un café en el Congreso y es en ese lugar "donde paga una consumición de ese tipo". Un precio que, según Moraleda, "también es habitual" en muchas localidades españolas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de esta bebida se ha encarecido en un 9,9% desde que Zapatero ganó las elecciones en marzo de 2004. El INE no ofrece precios, pero sí la evolución de los últimos años, y sus cifras revelan el notable encarecimiento de este producto.

Entre marzo de 2004 y el cierre de ese año, el precio del café dio un respiro a sus consumidores, ya que cayó un 1,1%. Sin embargo, en 2005 el incremento fue del 5,7% y en 2006 se situó en el 4,3%. Los dos primeros meses de 2007, los únicos de los que hay hasta ahora datos disponibles, arrojan una subida del precio del café del 1%. En todo caso, estos precios se refieren a un paquete de café en una tienda, que no tienen nada que ver con lo que vale una taza en un bar. La media está en un euro. El presidente de la Federación de Hostelería y Restauración, José Luis Guerra, opina que el presidente "ha perdido la referencia de la evolución de los precios de a pie". Para Guerra, 80 céntimos era lo que valía "cuando Zapatero entraba en los bares".

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Jesús Cerdán, sentado en primera fila de la grada, el primero por la izquierda, durante el programa. / TVE

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