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Hacienda investiga los impuestos que declara Google en España

El auditor constata que Google Spain no le da acceso a todos los datos fiscales - El grupo factura desde el exterior casi todos los ingresos que logra en España

Las grandes multinacionales de Internet y la informática hacen un uso intensivo de la ingeniería fiscal para minimizar el pago de impuestos. Google, el gigante de las búsquedas por Internet, genera cientos de millones en España, pero los factura desde el exterior. Su filial española Google Spain apenas paga impuesto de sociedades y, de hecho, hasta declaró pérdidas en su último ejercicio fiscal. La Inspección de Hacienda quiere comprobar si las declaraciones son correctas y ha abierto inspecciones a la sociedad, según la memoria del ejercicio 2010 depositada en el Registro Mercantil.

La apertura de inspecciones por parte de las autoridades fiscales es habitual entre las grandes empresas españolas y las filiales de multinacionales y, en sí misma, no implica que haya sospechas de ningún tipo de ilegalidad.

Google Spain declaró pérdidas en el último ejercicio y apenas tributó

La empresa asegura que cumple con las normas fiscales de todos los países

El 21 de enero de 2011, la Agencia Tributaria comunicó a Google Spain el inicio de actuaciones de comprobación e investigación de carácter general en relación con el impuesto sobre sociedades, el IVA y el IRPF de los años 2006 a 2008. El 29 de abril, la Agencia abrió también investigaciones sobre el IVA de 2010. La empresa declinó informar sobre el resultado de dichas investigaciones.

Según la opinión de los administradores de la sociedad, "no existen contingencias fiscales de importes significativos que pudieran derivarse de posibles interpretaciones diferentes de la normativa fiscal aplicable a las operaciones realizadas por la sociedad".

Sin embargo, el propio auditor, Ernst & Young, lanza dos advertencias. Primero, subraya que no le ha "resultado posible acceder a toda la información necesaria" para cerciorarse "de la correcta presentación y contenido de los impuestos aplicables a la sociedad". Y, además, llama la atención sobre el hecho de que "la sociedad forma parte de un grupo internacional, y realiza con empresas del grupo transacciones comerciales significativas". "En este sentido", añade, "la totalidad del importe neto de la cifra de negocios del ejercicio 2010 se ha realizado con empresas del grupo".

La filial española es una especie de fuerza de ventas. Realiza servicios de marketing, demostración de productos e I+D y refactura sus gastos a Google Ireland o Google Incorporated con un margen del 8% o 10%, según los casos. Según el informe anual del Interactive Advertising Bureau y PricewaterhouseCoopers, la facturación en España de enlaces patrocinados y buscadores (donde Goo-gle tiene una cuota de mercado superior al 90%) fue de 417 millones en 2010. Google factura desde el exterior cientos de millones que logra en el mercado español. Mientras, Google Spain declaró una cifra neta de negocio de 26,2 millones y pérdidas de 639.499 euros en 2010. Según una investigación realizada por Bloomberg, Google no solo saca partido de facturar desde Irlanda, sino también de que la ley irlandesa permite alojar los beneficios en filiales en el exterior, escapando incluso del 12,5% del tipo de sociedades irlandés. Los beneficios acaban legalmente en sociedades radicadas en paraísos fiscales que no gravan las ganancias, según dicha investigación.

"Tenemos una obligación con nuestros accionistas de establecer una estructura fiscal eficiente, y nuestra actual estructura es compatible con las normas fiscales de todos los países donde operamos", explica un portavoz de Google. "Hacemos una contribución sustancial a los impuestos locales y nacionales y damos empleo a miles de personas en todo el mundo. También generamos importantes ingresos para otras empresas, y el año pasado proporcionamos más de 6.000 millones de dólares a nuestros socios editores de AdSense, entre los que hay periódicos y emisoras de todo el mundo", añade.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 2012