Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:música

Las guerras de los Gallagher

Noel intentará esta noche, en el mismo escenario en que lo hizo Liam, dejar claro quién es el más talentoso de los hermanos que edificaron Oasis. Otra batalla en una carrera llena de chispazos y excesos

A Noel Gallagher le ocurre que, si le lanzan un acorde, devuelve un estribillo. A Liam Gallagher, que su timbre de voz remite a himnos de las últimas décadas. Los hermanos que lideraron Oasis estaban acostumbrados a llenar estadios de fútbol o, al menos, como su última vez en Madrid hace dos años, el Palacio de Deportes. Ahora, roto Oasis y enfadados los dos, hambrientos de éxitos en solitario, siempre desafiantes el uno hacia el otro, se completa su enfrentamiento en la orilla del Manzanares.

Noel y su nueva banda, High Flying Birds, arrancan esta noche en La Riviera (21.00, entradas agotadas) su primera gira europea, precisamente en el mismo escenario que Liam y su grupo Beady Eye pisaron en marzo pasado, dejando una sensación más bien fría. Con un solo álbum cada uno en el mercado, renunciando de antemano a rentabilizar los éxitos de Oasis, el directo en salas medianas es un reto complicado para ellos. En marzo, Beady Eye se ventiló su repertorio en una hora justa y la voz de Liam no terminó de volar. Se espera más de Noel, porque su talento como compositor es más reconocido y alcanza momentos brillantes en su álbum de debut, llamado como su grupo Noel Gallagher's High Flying Birds. En la crítica, Noel ya gana por goleada. Cómo se desenvuelve en directo lo sabremos esta noche. Estas son algunas claves de este duelo fratricida, probablemente sobreactuado.

- "Y si no, os quedáis en Manchester". En 1991 Liam tenía una banda llamada The Rain que rebautizó como Oasis. El primer concierto no le sonó muy bien al hermano mayor, tanto que al acabar les dijo, según la leyenda: "O me dejáis escribir las canciones y somos superestrellas, u os quedáis aquí en Manchester para el resto de vuestras tristes vidas". En efecto, Noel empezó a escribir canciones que fueron una cascada de éxitos, desde el primer Supersonic al himno generacional Wonderwall o la bella Whatever.

- "Ojalá cojan el sida". A imagen y semejanza de la década prodigiosa de los sesenta, cuando la industria forzó una falsa rivalidad entre Beatles y Stones, el llamado brit pop de los noventa regaló una dura competición entre Oasis y Blur, que incluso lanzaban discos a la vez para medir sus fuerzas y alimentar la polémica. Cuando Oasis recogió los premios de la música británicos, entonó una melodía de Blur como recochineo. Y dijo de ellos Noel: "Ojalá cojan el sida y mueran".

- "Estamos Elvis y yo". Durante toda su trayectoria, los hermanos compitieron casi puerilmente en provocaciones de las que gustan a los tabloides. Liam: "Estamos Elvis y yo. No sabría decir cuál es mejor". Noel: "McCartney está senil. Solo ha hecho estiércol en 25 años". Si decían eso de sus referencias musicales, imaginen de otros. En 2009, Noel retrataba así a su hermano: "Es grosero, arrogante, agresivo y vago". Liam dijo de Noel en su Twitter que ahora parecía una "ama de casa". Y que "no es tan bueno sin su hermano".

- "Oasis ya no existe". En 1996 la banda debía grabar un unplugged para la MTV, pero Liam alegó en el último momento un dolor de garganta. Entre el público, fumaba, bebía y se reía. Noel sufrió cantando las canciones que escribía para otra voz, pero tuvo que hacerlo a menudo. En 2009 fue Noel quien paró un concierto en París a punto de empezar para sacar un comunicado: "Oasis ya no existe". Hasta hoy.

- ¿Reencuentro a la vista? Acaban de empezar en solitario y ya manejan la idea de un reencuentro de Oasis en 2015 por los 20 años de su álbum más celebrado, (What's the story) Morning Glory. Liam lo aceptó y Noel lo desmintió sin cerrar la puerta del todo. De paso, dejó caer que le cansa ser la cara del grupo y añora sus días en el segundo plano, a la guitarra. ¿Y llenar estadios?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de noviembre de 2011