Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:LIBROS | NARRATIVA

Deseo de ser egipcio

Narrativa. Como explica el propio Alaa al Aswany en el prólogo a Deseo de ser egipcio, el fulgurante éxito de El edifico Yacobián, la novela con la que se dio a conocer internacionalmente, hizo que los editores se mostraran dispuestos a rescatar o publicar por primera vez su producción anterior. Los relatos incluidos en Deseo de ser egipcio constituyen, así, la prehistoria literaria de Al Aswany, y permiten identificar la tradición narrativa e intelectual en la que se sitúa. Como no podía ser de otra manera, se trata de la misma tradición que continúan y enriquecen sus artículos periodísticos antes y después de la caída de Mubarak. Si Al Aswany ha llegado a ser una de las voces más reconocidas de la revolución egipcia es, precisamente, porque la revolución egipcia responde al malestar que Al Aswany reflejaba en sus artículos y novelas. A lo largo de estos textos de Al Aswany aparecen y reaparecen los ecos de Tawfiq al Hakim, muerto en 1987 y una de las figuras clásicas de la literatura egipcia del siglo XX junto a Taha Husain y el Nobel Naguib Mahfuz. Frente a la crítica ilustrada de Husain o al punzante realismo de Mahfuz, Al Hakim adopta una actitud irónica y desgarrada que será la que prolongue Alaa al Aswany. El relato que abre Deseo de ser egipcio, 'Las notas de Essam Abdel Ati', parece, de hecho, un homenaje a Al Hakim. Al igual que este se vale de la figura de un funcionario público para mostrar la realidad egipcia en su novela más conocida, Diario de un fiscal rural, Al Aswany lo hace de un médico. En un caso y en otro, la mirada profesional permite advertir el contraste entre las grandilocuentes convenciones que rigen en el Egipto de Nasser y sus sucesores, y la miseria y la corrupción que imperan en la vida diaria. Al Aswany pone en boca del personaje Essam Addel Ati una descripción de Egipto que parece tomada de una de las obras de teatro más críticas de Al Hakim, El destino de una cucaracha, en la que una corte de insectos reinando sobre un retrete se declara el centro del mundo. Los temas y las estrategias narrativas que Al Aswany ensaya en 'Las notas de Essam Abdel Ati' reaparecen en los restantes relatos de Deseo de ser egipcio. El engaño como instrumento característico del poder, el sordo acoso contra la formación y el talento, el constante desincentivo del trabajo riguroso y la promoción del servilismo, van adquiriendo tantas caras como asuntos aborda Al Aswany. El resultado es una pormenorizada descripción de la realidad sobre la que se asentaba la tramoya del Egipto previo a la revolución; una realidad que Mubarak, como sus antecesores, creyeron estar en condiciones de mantener a buen recaudo. La ceguera que las grandes potencias padecían antes de que los egipcios se echaran a las calles era en parte inducida por el régimen de Mubarak y en parte voluntaria. De ahí que el éxito internacional por El edificio Yacobián conviviera con una inexplicable indiferencia hacia la brutal realidad que la novela mostraba. Una paradoja ya imposible, por fortuna, para los lectores de Deseo de ser egipcio.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de noviembre de 2011

Más información

  • Alaa al Aswany