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Crítica:LIBROS | NARRATIVA

Mi camino como alemán y judío

Narrativa. Heinrich Mann comentó que si el género novelístico no existiera lo habría inventado Jakob Wassermann (1873-1934). Este judío alemán saboreó el éxito como escritor durante los años veinte y treinta del pasado siglo, fue tan popular como Stefan Zweig. En España interesaron sus obras debido a que algunas de ellas trataban temas de ambiente hispano. De entre sus novelas destacan Caspar Hauser, El hombrecillo de los gansos o El caso Mauricio. Mi camino como alemán y judío data de 1921, así que está lejos de ser uno más de los desgarradores testimonios de campos de exterminio; se trata de una incursión del autor en el interior de su alma. Wassermann era hijo de padres judíos, pero durante toda su vida se sintió alemán. Su testimonio aporta datos valiosos para conocer su periodo de formación como hombre y como escritor. El autor destaca su lucha en pos de la literatura en el seno de aquella Alemania que le era hostil debido a su origen racial. Gracias a su inmenso "amor por la palabra" tuvo sentido su vida. Palabra e imaginación pues, ¿qué hubiera sido de él sin su encendida imaginación? Gracias a ella comenzó a contar historias desde niño, ya que Wassermann concebía la realidad como vehículo para la fábula y fabular como la actividad más noble del ser humano. El libro está bien traducido y se lee con agrado.

Mi camino como alemán y judío

Jakob Wassermann

Traducción de Constanza Pelechá Vela

Erasmus Ediciones. Barcelona, 2011

210 páginas. 19 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de agosto de 2011

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