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Mas fulmina el impuesto de sucesiones en plena ola de recortes

El Gobierno de CiU dejará de ingresar al menos 100 millones - Zapatero confirma que no traspasará este año a Cataluña los 1.450 millones del fondo de competitividad

El tira y afloja entre el Gobierno y la Generalitat por el abultado déficit de Cataluña alcanzó ayer el grado de ebullición con sendos movimientos de fondo que amenazan con cortar los escasos puentes de diálogo entre ambos Ejecutivos. Haciendo caso omiso de las recomendaciones del Gobierno central de subir impuestos para enjugar déficit, el Ejecutivo de CiU hizo todo lo contrario y fulminó el impuesto de sucesiones, que solo pagaban ya los patrimonios más elevados. Horas más tarde, el presidente del Gobierno advertía a CiU en el Senado que se olvide por ahora de los 1.450 millones correspondientes al fondo de competitividad de 2011. Al mismo tiempo, los socialistas catalanes advertían al presidente Artur Mas que no cuente con su apoyo para sacar adelante los presupuestos de este año.

Mas se reservaba el anuncio de la supresión del impuesto como colofón a la celebración de sus primeros 100 días al frente de la institución. En un intento de ser los primeros de la clase en lo que a impuesto de sucesiones se refiere, la Generalitat decidió que con efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año queden prácticamente libres de pagar este impuesto los contribuyentes que hereden de familiares de primer y segundo grado, es decir, las herencias entre padres e hijos y abuelos y nietos. Las de tercer grado (tíos, sobrinos, primos...) quedarán como las dejó la reforma del tripartito aprobada en 2009.

Mas destacó que el impuesto queda "mejor" que el de las comunidades que lo tienen más bajo: Madrid y la Comunidad Valenciana. En Cataluña se bonificará hasta el 99% de la cuota tributaria. El Gobierno de CiU no quiso poner fin, en cambio, a las discrimanaciones en el impuesto de donaciones, al que Madrid sí aplica una bonificación del 99% de la cuota.

La medida beneficiará sobre todo al medio millar de contribuyentes de esos dos grupos que todavía pagaban este impuesto al tener un patrimonio superior al millón de euros. En 2010, cuando la reforma acababa de arrancar, la Generalitat preveía recaudar 712,1 millones de euros. El Gobierno de CiU sostiene que tras la reforma del tripartito hubiera recaudado 258,6 millones -aunque el Ejecutivo anterior esperaba 358,4 millones-, mientras que ahora entrarán en las arcas de la Generalitat 156,2 millones por este tributo.

¿Es lógico bajar impuestos a los más ricos mientras se recortan los servicios públicos? ¿No podría el Gobierno haber esperado a tiempos algo mejores para llevar adelante una de sus promesas electorales estrella? El presidente de la Generalitat prefirió pasar de puntillas por ambas cuestiones en su comparecencia de ayer ante la prensa, en la que estuvo acompañado por el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell. Mas justificó la eliminación del impuesto aduciendo que es una cuestión de supuesta justicia. "Es el final de la discriminación de Cataluña", dijo, recordando que otras comunidades ya lo habían eliminado, lo cual aumentaba el riesgo de deslocalización de capitales. Sin embargo, el Gobierno fue incapaz ayer de cifrar cuánto dinero podría haber salido de Cataluña de no haberse llevado adelante la reforma.Además, el presidente de la Generalitat dejó claro que habrá nuevas rebajas de impuestos en el futuro y que si no ha bajado ya alguno de los que subió el tripartito es por "sensibilidad" con los que más sufren la crisis económica. Mas también buscó el enfrentamiento directo con Zapatero. Le reclamó "que haga de presidente", que pague los 1.450 millones del fondo de competitividad, y le dejó claro que no piensa subir impuestos.

Por la tarde, en el Senado, Zapatero respondió. Recordó que el modelo de financiación autonómica vigente le reporta a la Generalitat más ingresos que nunca e instó a Artur Mas a gobernar y a hacer los recortes que sean necesarios como ya ha venido haciendo el Gobierno central. "Hay que tomar decisiones que generan impopularidad y además afectan a ciudadanos que lógicamente no se sienten bien tratados. Pero hay que elegir, gobernar es elegir", dijo.

Sobre los 1.450 millones del fondo de competitividad dijo que, en aplicación estricta del modelo de financiación, pueden pagarse cuando se haga la liquidación del año. Eso es, 2013. La solución no gusta a la Generalitat, pero tampoco a los socialistas catalanes, que ayer volvieron a reclamar al Gobierno que pague este año los 1.450 millones en concepto de anticipo como ya hizo en los dos últimos ejercicios. Además de anunciar que no votará los presupuestos de la Generalitat, la portavoz socialista, Laia Bonet, provocó un pequeño incendio al insinuar que la rebaja del impuesto de sucesiones se hace para beneficiar a algún consejero. CiU exigió una rectificación.

Las cifras

- La eliminación es vigente retroactivamente desde el 1 de enero de 2011. Se bonificará el 99% de la cuota tributaria a los contribuyentes de los grupos de parentesco I y II (cónyuges, descendientes y ascendientes).

- El mantenimiento del impuesto como lo dejó el tripartito habría reportado 258 millones a las arcas de la Generalitat en 2012. Con la práctica supresión solo se ingresarán 156 millones.

- El impuesto de donaciones se mantiene sin cambios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de abril de 2011

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