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Reportaje:

La herida terrible del abandono

Nuria Barrios muestra el dolor de una niña adoptada en una novela

El miedo a ser abandonados, la necesidad de ser queridos, la búsqueda de la propia identidad... Los seres humanos están marcados por unos sentimientos que serán decisivos a la hora de afrontar la vida. Nuria Barrios habla de todo esto en su novela El alfabeto de los pájaros (Seix Barral), que presentó ayer en Sevilla.

Nix es una niña de seis años que nació en China. Sus padres la adoptaron y se han volcado en darle cariño. Nix los quiere. Sin embargo, el dolor del abandono la ha atrapado. La niña ve que sus amigos conocen el vientre de donde salieron. Piensa que para ser feliz debe volver al interior de su madre china. "Cuando se da cuenta de que no ha nacido del vientre de su madre adoptiva, Nix se pregunta por qué la abandonaron y quién era su madre. Se siente sin raíces. Si no sabe cuáles son sus raíces ella no es nada", explicó Barrios.

"A la niña lo que le gustaría es haber estado dentro del vientre de su madre adoptiva. Como eso es imposible, en sus arrebatos de angustia desea volver al vientre de su madre china. Piensa que si pudiera volver a ese vientre sus angustias acabarían. Nix identifica la tranquilidad de sus compañeros, el que no tengan sus angustias, con el hecho de que conocen el vientre del que salieron. Su defensa frente al dolor es pensar que si volviera al inicio el dolor terminaría", afirmó la escritora, que es autora de la novela Amores patológicos (1998) y del libro de relatos El zoo sentimental (2000).

"El horror a ser abandonado es universal. Es un sentimiento con el que crecemos y convivimos de adultos. La diferencia es que la niña ha sido abandonada al nacer. De esa herida es muy difícil defenderse cuando te la han infligido siendo un bebé. Como todos intentamos encontrar lógica en nuestras vidas, una de las respuestas es que quizás te abandonaran porque no merecías ser amado. Esto daña tu propia autoestima y daña tu capacidad para entablar relaciones afectivas con otras personas porque siempre tienes el temor de que te vuelvan a rechazar. Es una herida terrible", comentó Barrios.

"El abandono te deja una herida con la que tienes que convivir. Esa herida puede estar abierta o puede cicatrizar. Pero la adopción es una bendición. Es necesario por parte de los niños que asuman que van a tener que convivir con ese pasado que ni siquiera recuerdan, con el hecho de haber sido abandonados", dijo la escritora.

La madre le cuenta historias a Nix para mitigar su dolor. "Nix es capaz de enfrentarse sin dramatismo a las sombras que surgen de su pasado a través de los cuentos que le relata su madre", precisó la autora. "Nix ama a su madre. La rechaza porque tiene miedo de ser herida de nuevo. Su madre tiene que demostrar que la niña es lo que más quiere en el mundo", concluyó Barrios.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de febrero de 2011