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Vertido de Repsol ante la playa de Salou

Una fuga en el pantalán que Repsol tiene en el puerto de Tarragona provocó ayer el vertido de al menos 100 litros de fuel ante las costas de la localidad turística de Salou y coincidió con el hallazgo de otra mancha mayor, de entre 5.000 y 15.000 litros de hidrocarburo, lo que obligó a la Generalitat a activar la alerta por contaminación ante el riesgo de que el crudo alcanzara las playas. Ambos vertidos quedaron controlados anoche a 300 metros del litoral, por lo que la Administración descartó que lleguen a la costa. Salvamento Marítimo tomó muestras de las manchas para determinar si ambas proceden del primer escape admitido por Repsol, compañía que ha registrado tres fugas de crudo en la zona en los últimos tres meses, una de las cuales superó los 180.000 litros de combustible vertido.

El primer escape fue descubierto por operarios de Repsol sobre las 8.30 horas en una inspección habitual del pantalán y se notificó a Salvamento Marítimo. Las tareas de contención y limpieza de este vertido comportaron el descubrimiento de la otra mancha de hidrocarburo, que era más grande y cubría irregularmente unas 200 hectáreas, según cálculos de la Subdelegación del Gobierno en Tarragona. La compañía petrolera no asume la responsabilidad por esta segunda fuga y los análisis químicos determinarán si también procede de los poros descubiertos en el pantalán causantes del vertido menor de 100 litros de fuel.

En el verano de 2009 se registraron dos vertidos en el mar que la compañía no notificó a las autoridades; fue durante la prospección frente a la costa de Tarragona de dos nuevos pozos petroleros que Repsol prevé explotar a partir del próximo septiembre. Por ese incidente el Juzgado de Tarragona mantiene imputados a dos directivos de una filial de Repsol por un posible delito contra el medio ambiente.

Los de ayer son dos vertidos pequeños, pero forman parte de una cascada de incidentes que inquieta a ecologistas, Administraciones y pescadores. A su preocupación se añade la del sector hotelero ante la posibilidad de que alguna de estas fugas alcance la costa y repercuta en el turismo, principal fuente de ingresos de municipios de la zona como Salou y Vila-seca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de enero de 2011