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TELEVISIÓN

TVE quiere parecerse a la BBC

Los espectadores británicos elogian la imparcialidad y el rigor de su televisión - El público español no identifica La 1 con la veracidad y la equidistancia

Ver las noticias de la BBC es como una especie de tradición en Reino Unido. El canal británico tiene voluntad de imparcialidad, ofrece un periodismo de calidad basado en la idea de televisión como servicio público, y la audiencia tiene respeto a su forma de trabajar y a sus profesionales. TVE es como si hiciera, a la vez, lo mismo y algo distinto a las televisiones privadas. Pese al avance registrado, la gente aún percibe en sus informativos una cierta parcialidad hacia el Gobierno de turno. La BBC es reconocida por su independencia y compromiso con el público, mientras que TVE sigue teniendo adherencias negativas heredadas de tiempos pasados.

Los espectadores de ambas corporaciones opinan que albergan menos amarillismo que las privadas y no juegan al sensacionalismo tan a menudo, destacan su estilo sobrio (que corre el riesgo de ser aburrido y monótono), aplauden su capacidad para innovar y valoran que no emitan publicidad. Los espectadores de La 1 opinan que trata los temas políticos con una apariencia más sosegada y el 80% de los británicos están convencidos de que la BBC es neutral y equidistante.

"Mejor estar en lo cierto que llegar los primeros", reza la guía de la BBC

Estas son algunas de las diferencias y similitudes entre los noticiarios de la televisión pública británica y la española, analizados por los profesores de la Universidad de Valladolid Jéssica Retis, María Lamuedra y Agustín García Matilla. El trabajo se basa en entrevistas -realizadas entre 2007 y 2008- a productores, periodistas y espectadores de ambas corporaciones recogidas en Los informativos diarios en BBC y TVE (Ediciones de la Torre).

La investigación analiza cómo percibe la audiencia, y también los profesionales, el concepto de servicio público. Los espectadores españoles no creen que TVE pueda responder a los ideales de veracidad, equidistancia y ponderación porque "tienen perfectamente clara la herencia de sesgos y manipulaciones" que ha ejercido en etapas anteriores, según los autores. Sin embargo, asocian el servico público con programas de tipo cultural. Casi la mitad de los encuestados asegura que TVE (cuyos telediarios son líderes desde hace tres años) no se acaba de diferenciar de las televisiones comerciales, ya que "parece que hace lo mismo pero de forma más moderada".

Veracidad, exactitud y precisión son los pilares de la confianza que los espectadores tienen en la BBC. Aparecen en la Guideline (directrices editoriales) y se resumen en una frase: "mejor estar en lo cierto que llegar los primeros". El 80% de los entrevistados asegura que la BBC consigue su objetivo de servicio público. "Hace programas para todos los sectores, se interesa por los temas que preocupan a la gente y es variada", dicen. Uno 25% sostiene que se ha vuelto más comercial, sensacionalista y superficial por la competencia.

Los periodistas de TVE envidian el modelo de la BBC. Por contra, admiten que su labor esta mediatizada "por un sistema político que ha generado el descrédito de la televisión" y por una especie de presión doble: la de la competencia ejercida por otros canales y la de una audiencia que "hasta la supresión de la publicidad pendía como una espada de Damocles sobre estos profesionales".

"Los presentadores de la BBC no tratan de entretenerme, sino contarme lo que está pasando", dice un espectador británico. El 20% asegura que la BBC es más cuidadosa con ciertos temas y muy (a veces demasiado) políticamente correcta. No obstante, un sector critica su visión sesgada respecto al terrorismo, la guerra de Irak o el cambio climático.

La percepción de la audiencia va estrechamente unida a su financiación. El canon que los británicos pagan es "el lazo que da derecho al público a exigir a BBC una televisión de calidad que satisfaga sus necesidades", apunta el estudio. Aunque también hay críticas. Algunos replican que el canon es "tirar el dinero". Y ponen como ejemplo a Jonathan Ross (Viernes por la noche con Jonathan Ross), "al que se pagan 25 millones de libras al año por una absoluta basura. ¡Qué desperdicio de dinero!"

Menos telebasura

- Parcialidad. Los espectadores españoles relacionan los informativos de TVE-1 con la parcialidad. Una gran mayoría critica sus lazos con el Gobierno de turno y consideran que prestan demasiada atención a la crispación y al periodismo de declaraciones. El servicio público se indentifica con La 2.

- Sensacionalismo. Amplitud de temas, sobriedad y claridad explicativa son aspectos que diferencian los noticieros de TVE de los de las televisiones privadas. El público apunta que tienen menos telebasura, menos sensacionalismo y menos entretenimiento.

- Modelo. Una quinta parte de los profesionales dudan de las posibilidades de extrapolar el modelo de la BBC a la realidad española.

Una institución

- Imparcialidad. Una gran mayoría de los espectadores británicos opina que la BBC es una buena institución. El 80% sostiene que es un buen servicio público y uno de cada tres dice que es imparcial.

- Terrorismo. Para una parte del público, la cobertura del terrorismo es parcial y sesgada, llena de opiniones. Los informativos no muestran todos los lados de la historia y tienden cada vez más al sensacionalismo.

- Anglocentrista. El 70% cree que el estilo es serio, riguroso y formal a la hora de dar las noticias. Valoran la calidad, la profesionalidad y la claridad. Los profesionales de la BBC más críticos consideran que es demasiado anglocentrista e incompleta y no enseña el mundo como es.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de noviembre de 2010

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