Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Arte por partida doble

Las hermanas Rosa y Mercedes Peris exponen en el museo Wellcome Trust de Londres junto con otros cotizados artistas

Son dos hermanas gemelas idénticas y se expresan a la perfección en el mismo lenguaje, el del dibujo, especialmente si a este le acompaña las transformaciones sustanciales del movimiento. Las artistas Rosa y Mercedes Peris, dos valencianas de 26 años, participan en la exposición colectiva Skin, que puede visitarse en el museo Wellcome Trust de Londres hasta finales de septiembre, y en la que coinciden con artistas contemporáneos tan cotizados como Damien Hirst o Win Delvoye.

El comisario de esta muestra acerca de la piel, Javier Moscoso, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, conoció el trabajo de esta pareja en un máster en la Universidad Politécnica de Valencia y les propuso que realizaran una obra ex profeso para la misma.

Han creado 'Libidinis', un montaje de 4.000 dibujos

Pese a su trabajo conjunto, ambas reivindican su espacio

"Que contaran con nosotras ha sido una grata sorpresa en nuestra trayectoria", señala Rosa. Y es que en poco tiempo las hermanas han trabajado en equipo con un desenlace triunfal. Lo formaron por primera vez para su obra de fin de estudios en la Politécnica, con Corre, caballito, una animación que narra la vida de un caballo de carreras desde su nacimiento a su muerte, y que en YouTube ya supera las 8.000 reproducciones. El corcel gustó a cuenta de la multitud de festivales por los que circuló entre los que se encuentran los Premios Tirant, Animadrid o Haff (Holanda).

Para el proyecto londinense las artistas gemelas han creado Libidinis, una animación de algo más de cuatro minutos, en la que una pareja de ángeles y otra de adultos enredan sus cuerpos y piel de forma amorosa a través de juegos. El montaje se compone de 4.000 dibujos, aunque realizaron más del doble, sin embargo, lo relevante, matiza Rosa, "no es la cifra, cualquier obra lo exige, sino la calidad". Y explica que al comisario "le atrajo lo que hay, pero sobre todo lo que no hay en nuestras obras. Porque no hay violencia, ni oscuridad, hay una búsqueda de la belleza, algo a lo que suele ser ajeno el arte contemporáneo".

Mercedes reconoce que aunque entre ellas existe "una química especial" y que les ha encantado la experiencia de trabajar juntas, cada una reivindica su espacio: "Dibujo a medias y en cadena para nada. Hemos procurado dejar un espacio para cada una, que las líneas de los dibujos muestren la personalidad de cada una. Otros artistas gemelos trabajan en equipo, pero nosotras queremos desarrollar nuestras carreras de manera independiente aunque colaboremos en algunos proyectos". Fuera de la creación artística también cada una tiene su círculo de amigos y su propio blog.

Con características físicas y vocaciones idénticas, que las confunden y generan banales simplificaciones, la urbanita Rosa y la sensible Mercedes buscan un espacio diferenciado en la esfera artística.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de septiembre de 2010