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Riesgo medioambiental en Huelva

Dos muertos al arder una refinería en Huelva

Otro par de operarios resulta herido en la planta de Cepsa en Palos de la Frontera

Palos de la Frontera

Un incendio en la refinería La Rábida de la compañía Cepsa situada en Palos de la Frontera (Huelva) acabó ayer con la vida de dos trabajadores, empleados en sendas subcontratas de andamiaje y construcción y que realizaban obras en ese momento dentro de la fábrica. Otros dos operarios permanecían ayer ingresados con quemaduras y en estado grave.

El origen del fuego, que comenzó sobre las 12.45 y se controló casi tres horas después, se localizó en un rack (un punto de unión de tuberías) ubicado en la planta de tratamiento residual de aguas del recinto, a pocos metros de los tanques en los que se almacenan miles de litros de gasolina. Ayer se manejaban dos hipótesis sobre el inicio del incendio: una pequeña explosión en el rack de tuberías en el que los cuatro operarios estaban trabajando. El operario que estaba más cerca de este conducto fue el que falleció primero.

Los afectados están ingresados en estado grave en el Virgen del Rocío

El siniestro se inició a las 12.45, y se tardaron tres horas en controlarlo

El fuego empezó en un nudo de tuberías de una planta de tratamiento de aguas

La nube producida por la combustión se vio desde todo el litoral onubense

La segunda posibilidad es que pudo haberse producido una fuga en una de las tuberías. Así lo aseguró un trabajador de Cepsa, con 15 años de experiencia, a la salida la fábrica. La Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva se encontraba ayer a la espera del informe de Cepsa para determinar y depurar posibles responsabilidades.

Al desencadenarse el incendio, los servicios de emergencia acudieron al lugar para atender a los heridos. A las 14.45 un helicóptero del 061 se llevó a uno de los trabajadores -A. B. de 41 años y natural de Lucena del Puerto (Huelva)-, a la Unidad de Quemados del hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los responsables del servicio, antes de subirlo al helicóptero, pronosticaron una muerte casi inmediata a la vista de sus heridas: sufría quemaduras en el 95% del cuerpo. El trabajador falleció antes de llegar al centro médico.

A un cuarto operario -de 54 años y de Huelva capital- se le consideró desaparecido desde las 13.30 hasta cerca de las 16.00. El sindicato UGT señaló que había fichado a la entrada en la fábrica por la mañana, pero que no había acudido al centro de reunión que se utiliza al activarse el plan de emergencia interna. Le encontraron, ya muerto, al cabo de una hora.

Los otros dos heridos -de 25 y 36 años- se encontraban ayer en estado "grave", según señaló la Consejería de Salud de la Junta. En un primer momento, ambos fueron trasladados al hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva. Pero, cerca de las 18.30, fueron conducidos al Virgen del Rocío de Sevilla, el centro andaluz de referencia en los casos agudos de quemados. Los dos operarios sufrían quemaduras graves en las vías respiratorias y en la cara.

Tras comenzar el siniestro, los miembros de los cuerpos de seguridad, algunos de ellos con mascarillas, recomendaban a los curiosos salir de la zona. La preocupación se propagó por la ciudad de Huelva, situada a apenas 10 kilómetros de la refinería, a medida que el humo negro iba propagándose.

La empresa comunicó por la tarde que la nube provocada por las llamas "no era tóxica" y, según su interpretación, no tenía "ninguna afección medioambiental".

En la planta de Cepsa ubicada en Palos de la Frontera, inaugurada en 1967, trabajan unas 1.000 personas, 700 forman parte de la plantilla y unos 300 están subcontratados. La empresa se dedica al refino (depuración) de petróleo y a la comercialización de sus derivados. También lleva a cabo actividades de petroquímica -obtención de productos químicos a partir del petróleo-. La fábrica se encuentra en el conocido Polo Químico, en el margen izquierdo de la carretera N-449 que une Huelva capital con el núcleo costero de Mazagón y alberga gran almacenaje de gasolina. Los enormes tanques pueden divisarse sin dificultad durante varios kilómetros antes de llegar a la planta. Dada la peligrosidad del recinto, ayer se activó, parcialmente, el Plan de Emergencia Exterior Químico de Huelva. En su comunicado, Cepsa sostuvo que "ha ordenado el inicio de un estudio para determinar las causas del suceso" y que la compañía "se ha puesto a disposición de la Administración para colaborar en todo lo necesario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de agosto de 2010