Verdad ética y estética
Poesía. Tiene Juan Manuel Roca (Medellín, Colombia, 1946) esa destreza del oficio que otorga a las palabras e imágenes del poema realidad y sentido, que hace de la escritura una travesía por la que discurre, con ingenuidad insumisa y cotidiana, una imaginación que da cabida tanto a una verdad ética como a una verdad estética. Así esta bizarra y pagana Biblia de pobres, palimpsesto moderno de esa Biblia en imágenes tan popular en la Edad Media: "Escribo sobre palabras escritas / En la piel de otras palabras. / Soy eco de otros ecos. Trazo de otros trazos". Los protagonistas son los excluidos, los marginados, los relegados, los olvidados y los proscritos, dando entrada a una tipología simbólica que quiere ser mensaje revelado: "La poesía es un sueño provocado, / Alguien que regresa de las provincias del silencio". Una mirada en fuga, con la inteligencia del corazón, hacia la realidad sensible: "Hay un tesoro a punto de ser encontrado, / Un milagro a punto de ocurrir. / En este poema regresan al país los desterrados".
Su lenguaje tiene ese tono de cosa hablada, de presente vivo, de maravilla imaginada que trae noticias de un mundo poblado de parábolas y pulsiones mutantes, de monólogos de otros, de oraciones. Una razón sensible, porque aquí está también el desamor y la poesía misma, la tensión de lo(s) sentido(s). La mezcla entre inocencia e ironía, cotidianeidad y fantasía, da a esta galería de imágenes la movilidad de los sueños. Una crónica ácida y anarquista, de verismo ascético y desgarrado: "El Rey sombrío de las almenas derribadas".
La diversidad de géneros, ropajes y escenarios ha hecho a este libro merecedor del IX Premio Casa de América de Poesía Americana, pues en los límites del decir y del cantar sabe reivindicar "la malherida, la sorda, la maltrecha esperanza".