ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

lunes, 12 de julio de 2010
Reportaje:SUDÁFRICA 2010 | España, en la cima del mundo

La locura del chico de Fuentealbilla

Iniesta enseña al mundo que no olvida a sus amigos - Tras meter el gol más importante del fútbol español, descubre su camiseta: "Dani Jarque, siempre con nosotros"

Johanesburgo 12 JUL 2010

Una tarde, camino de Fuentealbilla a Albacete, en el coche de su padre, le dijo de golpe, rompiendo el silencio: "Papá, vámonos a Barcelona". Tenía once años, quería ser futbolista y podía escoger: Madrid, Barça, donde quisiera. Ya era el mejor, podía elegir. Y se fue a La Masía. Fue un camino doloroso: pocos como Víctor Valdés saben lo que lloró aquel niño. Pero quería ser Pep Guardiola y se tragó la lejanía de los padres. Hasta que alguien decidió mover ficha y su familia se trasladó a Barcelona. Sigue viviendo con ellos.

Sus padres, su novia, Anna, con la que se le vio paseando muchas tardes por el centro comercial de Potchefstroom, junto a su hermana y su cuñado. También Víctor Valdés, su amigo, que ayer se lo quería comer a besos sobre el césped, Guardiola, su entrenador, o los hermanos David y José Manuel Muñoz, los Estopa, saben el calvario por el que Iniesta pasó el verano pasado, cuando el 8 de agosto supo que su amigo Dani Jarque, del Espanyol, había fallecido en un hotel de Florencia víctima de un paro cardíaco.

Ayer, en el minuto 116 de un partido en el que recibió más patadas que pases dio, el niño pálido de Fuentealbilla, después de marcar el gol más importante de la historia del fútbol español, después de mirar al linier para confirmar que cuando recibió de Cesc no estaba en fuera de juego, corrió al córner, tiró la camiseta azul con el 6 al suelo y le enseñó al mundo que Iniesta no olvida a sus amigos. En su camiseta imperio, tan blanca como él, recordó que hay una persona que vive en su corazón pero con la que ya no puede quedar a tomarse una Fanta de naranja en Esplugues, como solían. "Dani Jarque, siempre con nosotros", había escrito con un rotulador. Jessica, la mujer de Jarque, rompió a llorar desconsolada cuando vio la imagen.

Iniesta fue el último en subir a recoger la medalla que le señala de por vida como campeón del mundo y se quedó en una esquina cuando Joseph Blatter, en la peor ceremonia de entrega que se recuerde, le dio el trofeo a Iker Casillas, para que lo levantara al cielo, para que España entera supiera que a veces los sueños se cumplen. El sueño de Andrés hubiera querido que Jarque estuviera ayer a su lado. Pero Jarque vive desde hace un año en el corazón de cuántos le quisieron y no le olvidan. Como Andrés. Sabe Iniesta que los muertos mueren dos veces, una cuando se les para el corazón y la otra cuando se les olvida. E Iniesta no quería que nadie se olvidara de Jarque.

Compañeros en las categorías inferiores durante muchos años, su ausencia no la compensa nada, pero cuando en la vuelta de honor sus compañeros le levantaron en hombros, con el trofeo en la mano, supo que era feliz. "Esto es una locura", acertó a decir. "Nos lo hemos merecido, porque hemos hecho un trabajo inmenso", añadió, con ese hilo de voz. Y avisó. "No nos hemos dado cuenta de la que hemos liado".

Jarque lo sabe. Y eso debería bastarle. Iniesta hizo ayer el camino más largo, el que lleva del césped a la gloria, el que va de Johanesburgo al cielo. Lo hizo control a control, regate a regate, desmarque a desmarque. Lo hizo jugando al fútbol como solo él sabe hacerlo. A veces parece que se pare el tiempo, cuando se pasa la pelota de un pie al otro y sale de un regate. Como ayer. España es campeona del mundo. La que ha liado el chico pálido de Fuentealbilla... Iniesta es así de selectivo. Un gol suyo ha valido un Mundial y otro gol suyo en Stamford Bridge puso al Barça camino de la Copa de Europa. Muy pocos tantos y, sin embargo, elegidos. Iniesta, que ya marcó también contra Chile, ha sido elegido tres veces el mejor jugador del partido. Hay quien le reprocha falta de continuidad en el juego, y es que Iniesta se la juega en cada jugada, y cuando sale, vale una Copa del Mundo.

Iniesta celebra el gol del triunfo en la final mostrando una camiseta en homenaje a Dani Jarque / ALEJANDRO RUESGA

Iniesta marca el gol del triunfo ante Holanda en la prorroga y da el Campeonato del Mundo a la selección española. España Campeona del Mundial de Fútbol 2010 Resumenes y goles: Vídeos Mundial 2010 / EL PAÍS

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana