Moltó denuncia que Cospedal le pidió que colocara a su marido en la Caja

El ex presidente de CCM: "Me exigió meterlo y acepté para pacificar la entidad"

La guerra abierta en la que se ha convertido la política de Castilla- La Mancha desde que estalló el caso Bono se recrudece cada día. El lunes, el presidente del Congreso aseguró que eran Dolores de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro, quienes estaban detrás de las denuncias contra él. Ella respondió con una amenaza de querella. Ayer fue Juan Pedro Hernández Moltó, ex presidente de Caja Castilla-La Mancha, quien añadió leña al fuego al asegurar, en declaraciones a EL PAÍS, que fue la propia Cospedal quien exigió, en una reunión con él, que colocara en la caja a su marido. Fue en 2007, según Hernández Moltó, cuando la pareja aún no había contraído matrimonio.

"Me reuní con Cospedal, que ya se había hecho cargo del PP de Castilla-La Mancha. Y me exigió una sola cosa: que colocara en la caja a Ignacio López del Hierro. Apeló a la cuota del PP, y no me pidió que colocara a nadie más. Yo acepté porque entendí que era el precio para pacificar la caja. Tuvimos que ampliar el número de consejeros de la Corporación industrial para hacerle un hueco, porque en el consejo de la caja era imposible", asegura Hernández Moltó.

El PP regional contesta que ella no tenía capacidad de imponer nada En el trasfondo está la asamblea que hoy decide el futuro de CCM

En el trasfondo está la asamblea que hoy decide el futuro de CCM

Cospedal contestó ayer a esta denuncia a través de una nota del PP de Castilla-La Mancha: "Nadie puede creerse que en el año 2007 Cospedal pudiera imponer al entonces todopoderoso Hernández Moltó nada, y menos en una entidad controlada por el PSOE. López del Hierro fue elegido por designación directa del presidente de CCM".

La figura del marido de Cospedal, que fue director de Relaciones Externas y uno de los tres consejeros ejecutivos de Metrovacesa, ha generado polémica en los últimos días, y ya se ha introducido abiertamente como un elemento en la guerra sin cuartel de la política de esta comunidad, eje estratégico de ambos partidos para las elecciones autonómicas de 2011. El lunes, ella misma aseguró en Los desayunos de TVE que en Castilla-La Mancha circulan dossiers sobre la actividad profesional de su marido y su vinculación con los procesos de fusiones de cajas. Y más tarde, en una rueda de prensa en la sede central del PP, amenazó con querellarse contra Bono si metía a su marido en esta polémica.

Los socialistas, sin embargo, quieren introducir a toda costa al marido de Cospedal en la batalla política. Le acusan de haber tratado de usar su presencia en la Corporación industrial de CCM para operaciones oscuras, que el entorno de Cospedal niega categóricamente, y de desestabilizar la caja para presionar políticamente a favor de los intereses de su esposa.

En el trasfondo de esta nueva polémica está el caso Bono y la asamblea de CCM que hoy debe sancionar la absorción por parte de Cajastur. Cospedal insiste en que el caso Bono no tiene que ver con las elecciones, y que el presidente del Congreso trata de escudarse en eso para evitar explicar sus relaciones con constructores como El Pocero, que realizó grandes proyectos en Castilla-La Mancha con el apoyo de la Junta gobernada por Bono y después hizo también las obras de su hípica.

Mientras, en este ambiente político, la asamblea de hoy de CCM se espera polémica. Aún no está claro qué votarán los representantes del PP, aunque los socialistas confían en sacar adelante el plan de absorción, de cuyo éxito dependen los 3.000 puestos de trabajo de la caja, incluso sin los votos del PP.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de junio de 2010