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Montilla endurece sus críticas a Endesa

Los alcaldes piden un plan que recupere los bosques destrozados por la nevada

El presidente de la Generalitat, José Montilla, viajó ayer a Girona con la escopeta cargada. Sobre el terreno, acusó a Endesa de haber respondido de manera descoordinada al gran apagón que afectó a más de 200.000 personas, la mayoría de Girona, y en el que todavía siguen sumidos 20.000 vecinos, según cálculos del Departamento de Interior (la eléctrica lo reduce a 5.000 abonados). También dejó claro que no se fía de los plazos que pueda dar la compañía para que los municipios recuperen la normalidad.

Endesa ha tenido "problemas de coordinación y de información" con sus subcontratas para reparar los daños y suministrar equipos electrógenos, aseguró ayer Montilla. E indicó que no sabe cuándo llegará la electricidad de nuevo a todo el mundo. "La compañía no acaba de dar una fecha y si la diese no sé si me la creería", dijo. El presidente evitó hablar de compensaciones económicas por la catástrofe.

La mitad de los 6.710 habitantes de Caldes de Malavella sigue sin luz

Montilla endureció así las críticas a la empresa eléctrica en una visita al Baix Empordà, acompañado de la alcaldesa de Palamós, Maria Teresa Ferrés (PSC); el alcalde de Palafrugell, Sergi Sabrià (ERC), y el de Vall-llobrega, Rufino Guirado (ICV). Es la segunda vez en una semana que Montilla se desplaza a la zona. Con una indumentaria poco adecuada (sólo el alcalde de Vall-llobrega llevaba zapatillas deportivas), la comitiva de autoridades subió en coches todoterreno e inspeccionó brevemente una zona de bosques protegidos de Castell-Cap Roig, en el término municipal de Palamós. Esta zona es un paraje de los más valiosos de la Costa Brava y ha quedado destrozado por el temporal de nieve.

La prioridad ahora, dijo Montilla, es limpiar el bosque. Todavía no se sabe el alcance de la tragedia, pero si no se peina la zona pronto, será el caldo de cultivo perfecto para los incendios veraniegos. La Generalitat, junto con los Ayuntamientos, se hará cargo de adecentar los parajes de dominio público. El problema llegará con los terrenos de titularidad privada, que deberá asumir cada vecino, a no ser que la Generalitat aporte algún tipo de ayuda, algo que hasta el momento no se ha anunciado.

El alcalde de Palafrugell aprovechó el encuentro con el presidente para pedir un plan de gestión forestal de recuperación del bosque y un plan de emergencia para la Semana Santa, que llega en dos semanas. Los municipios más afectados por el apagón viven en buena medida del turismo. La alcaldesa de Palamós dejó también la puerta abierta a que el Ayuntamiento sea parte en una causa contra Endesa por los daños que ha causado a los vecinos.

Los ánimos siguen muy caldeados en los municipios donde todavía no ha llegado la normalidad. Montilla no quiso desvelar ayer si iba a visitar alguno de ellos. Si lo hizo, fue alejado de los focos. En Caldes de Malavella (6.710 habitantes) al menos la mitad de las personas siguen sin luz. Está previsto que hoy a las once de la mañana los vecinos se manifiesten en la plaza antigua. Algunos llevan ya seis días sin agua caliente, sin calefacción, sin teléfono fijo e incluso sin agua. Mutaro, de 30 años y que oculta su apellido, no podrá acudir a la protesta. En la estación del municipio espera el tren que le llevará a Figueres a casa de unos amigos. No quiere pasar una noche más en su casa porque es una nevera. "Yo no voy a echar la culpa a nadie. Estas cosas pasan. Pero quizá sí que deberían haber puesto remedio antes entre todos", dice. Se bebe el café caliente y sale por la puerta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de marzo de 2010