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Necrológica:

Serguéi Mijalkov, autor de los himnos ruso y soviético

Poeta y dramaturgo, era un clásico de la literatura infantil

Serguéi Mijalkov, clásico de la literatura infantil rusa y autor de las letras del himno de la Unión Soviética y del de la Rusia de hoy, falleció ayer en Moscú a los 96 años de edad.

Mijalkov fue famosísimo en la época soviética y sirvió lealmente al régimen comunista y a su aparato de propaganda. Ocupó altos cargos en la Unión de Escritores de la Rusia Soviética, organización que presidió durante 30 años. Desde allí combatió a los escritores que no eran del agrado de la dictadura soviética. Así, por ejemplo, participó en las campañas contra los premios Nobel Borís Pasternak y Alexandr Solzhenitsin.

No es de extrañar que el Partido Comunista ruso hiciera una declaración especial con motivo del fallecimiento de Mijalkov, en la que subraya que "muchas generaciones de soviéticos maduraban con sus versos que de inmediato quedaban por largo tiempo en la memoria" y que "inculcaba al niño, al futuro ciudadano del País de los Soviets, el amor al trabajo y educaba las cualidades necesarias para el constructor de la nueva sociedad socialista".

Participó en las campañas contra los Nobel Pasternak y Solzhenitsin

Dmitri Medvédev: "En todas las épocas vivió los intereses de su patria"

El presidente ruso Dmitri Medvédev recalcó, por su parte, que "en todas las épocas Serguéi Mijalkov vivió los intereses de su patria, a la que sirvió sin reservas y en la que siempre creyó". El mensaje de condolencia, Medvédev lo dirigió a la esposa del escritor y a sus dos hijos, ambos famosos directores de cine: Andréi Mijalkov-Konchalovski y Nikita Mijalkov.

En la literatura, Mijalkov incursionó en todos los géneros: poesía, cuentos, fábulas, sátira, teatro, guiones, ensayos, pero la inmensa mayoría de sus escritos son poesías dedicadas al mundo infantil, entre ellas, el famoso El tío Stiopa, publicado en 1935.

Durante la II Guerra Mundial, Mijalkov fue corresponsal de guerra y en esa época compuso versos patrióticos que gustaron al temible Iósif Stalin. Fue entonces, en 1943, que le encomienda escribir el himno de la Unión Soviética, en el que alaba al dictador: "El gran Lenin nuestro camino iluminó, Stalin nos educó en lealtad al pueblo, al trabajo y las hazañas nos inspiró".

La condena al culto a la personalidad, después de la muerte de Stalin, hizo que el himno se ejecutara a partir de 1955 y hasta 1977 sin palabras, sólo la música, que pertenece al compositor Alexandr Ale-xándrov. Ese año se aprobó la nueva Constitución soviética y Mijalkov escribió otra variante del himno, en la que quitó a Stalin, pero dejó a Lenin y no sólo iluminando el camino: reescribió también el estribillo, en el que cambió dos de los cuatro versos, que pasaron a decir: "el partido de Lenin es fuerza del pueblo, que nos conduce al triunfo del comunismo". En la tercera variante, esta vez sólo para ensalzar a la Rusia independiente, aprobado en el año 2000, Lenin y el comunismo desaparecen definitivamente.

Mimado por el poder, Mijalkov vivió, como él mismo lo dijo, como un personaje de cuento, largamente y feliz. Recibió las más altas distinciones y muchísimos premios por sus libros infantiles y sus guiones cinematográficos. También produjo muchas adaptaciones de clásicos rusos y extranjeros, realizadas de acuerdo a la ideología comunista. Típico ejemplo es su versión de Príncipe y mendigo, de Mark Twain.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de agosto de 2009