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Turquía advirtió de que 30 cuerpos estaban sin identificar

Un forense asegura que el general Navarro fue informado

Las labores de identificación de los cadáveres de los 62 soldados españoles que murieron en el accidente del Yak-42 en Trebisonda (Turquía) se hicieron en presencia de un traductor. Por ello, el responsable de la misión española encargada de repatriar los cadáveres, el general Vicente Navarro -principal acusado en el juicio por la falsedad de las identificaciones de los cuerpos-, conoció en todo momento el contenido del documento que le dieron a firmar las autoridades turcas y en el que se reflejaba que se desconocía la identidad de 30 de los 62 fallecidos. El forense turco al mando de esos trabajos, Bulent Sam, desmontó ayer el principal argumento que utilizó Navarro para exculparse durante su declaración del pasado 24 de marzo en la Audiencia Nacional. El general aseguró que firmó ese documento sin conocer su contenido "porque estaba todo en turco".

Sam acusó ayer a Navarro y al resto de acusados de mentir, y descargó sobre ellos la responsabilidad de la deficiente identificación de los cadáveres de los soldados españoles. En algunos féretros llegaron a encontrarse restos de tres personas distintas, según manifestó un testigo durante el juicio que se sigue en la Audiencia.

"Un inglés perfecto"

En declaraciones a la Cadena SER, el forense turco aseguró que en todo momento estuvo presente un traductor. "Yo hablaba en inglés con el general Vicente Navarro", aseguró Bulent Sam, que añadió que el mando militar español hablaba "un inglés perfecto". Por esa razón, los militares españoles sabían que estaban firmando un documento en el que se detallaba que faltaban por identificar 30 cadáveres, según su versión.

El forense turco añadió además que los militares españoles sólo realizaron pruebas externas para determinar la identidad de los fallecidos porque, según le manifestó el general Navarro, "no había tiempo para realizar todas las autopsias, porque había prisa por repatriar los cadáveres para celebrar una ceremonia militar en Madrid". Sam aseguró que Navarro les dijo que los cuerpos que no fueron identificados en Turquía "serían identificados posteriormente en España".

Sam confirmó también que los forenses turcos conservan muestras de ADN de todos los soldados "porque son las pruebas de su inocencia" en el caso del Yak-42. "Normalmente conservamos las muestras durante cinco años, pero en casos especiales como éste las conservamos al menos durante 10".

El experto en medicina legal afirmó además que el Ministerio de Defensa español intentó que Turquía asumiera los errores de las identificaciones: "El 11 de marzo del 2004 el ex secretario de Estado de defensa, Javier Jiménez Ugarte [número tres del ex ministro Federico Trillo], vino a Turquía y pidió a las autoridades turcas que aceptaran todos los problemas que estaban surgiendo, pero no lo aceptamos", dice este forense turco. Esto, según Bulent Sam, hubiera implicado admitir que "la culpa de los errores era del equipo médico turco".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de abril de 2009