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El FAD premia la transformación urbana de Medellín

El ex alcalde Sergio Fajardo devolvió la dignidad a la ciudad colombiana

El ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo recogió ayer en Barcelona el Premio City to City Barcelona FAD Award al programa Medellín, la más educada, que se otorga a iniciativas urbanas que transforman la ciudad y mejoran la vida de sus ciudadanos. En sólo cuatro años, el Ayuntamiento liderado por Fajardo consiguió darle la vuelta al calcetín de esta localidad colombiana tristemente famosa por la violencia asociada al narcotráfico, hasta el punto de que ahora es la segunda zona turística del país.

El Fomento de las Artes y del Diseño (FAD) concede este premio por primera vez para celebrar los 50 años de los premios FAD de arquitectura y urbanismo. Se presentaron 40 candidaturas y hubo 15 finalistas. "Hasta ahora hemos hablado de objetos, de piezas, pero ahora de lo que se trata es de la transformación integral de las ciudades", dijo su presidenta, Beth Galí.

"Lo más bello, para los más humildes, de modo que lo público sea lo mejor"

En 2003, encabezando una organización cívica bautizada Compromiso Ciudadano, Fajardo y su equipo consiguieron hacerse con la alcaldía. Inmediatamente pusieron en marcha el programa Medellín, la más educada. El nivel de violencia se ha reducido el 75%, pasando de 98 a 26 homicidios por 100.000 habitantes.

"Ofrecemos una nueva oportunidad social por cada espacio restado a la violencia", explicó ayer el ex alcalde, que se presentará en 2010 a las elecciones a la presidencia de Colombia. Medellín tenía tres grandes problemas: desigualdades, deuda social y violencia. "La violencia rompe los vínculos entre los ciudadanos, cierra los espacios", explicó, "se trataba de romper esta dinámica, de encontrarnos en los espacios públicos. Decidimos cambiar la piel de la ciudad. Empezamos por los lugares más peligrosos, los barrios más deteriorados, creando nuevos espacios públicos donde encontrarse".

La pieza central de este modelo de transformación son los llamados "parques biblioteca"; en realidad, ágoras, lugares de encuentro, salones del barrio. Contienen un auditorio, una sala de Internet, libros, un espacio para los niños, un espacio para la generación de actividades productivas que gestiona créditos y otro para la tercera edad.

"Lo más bello, para los más humildes, de modo que lo público sea lo mejor de esos lugares". Para Fajardo lo más importante del proyecto es la belleza de la arquitectura. "Donde estaba la destrucción está ahora lo bello", explica, "así mandamos un mensaje político que tiene que ver con la dignidad del espacio, porque supone un reconocimiento, reafirma la autoestima y crea un sentido de pertenencia".

Porque además de 10 escuelas y 5 parques biblioteca, Medellín se ha dotado de un nuevo museo, un jardín botánico, un parque interactivo de la ciencia y un sistema de transporte público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de marzo de 2009