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La precampaña del 1-M

El PP se suma a la manifestación que exige separar a los niños por idioma

Feijóo asegura que las tesis de Galicia Bilingüe están "dentro" de su partido

"¿Nosotros apoyaremos la manifestación de Galicia Bilingüe? Sí. Es cierto que el partido no se ha pronunciado como tal, en tanto no ha recibido la comunicación, pero hemos sido advertidos de que vamos a recibir esa invitación". Así se pronunció ayer el líder del Partido Popular en Galicia, Alberto Núñez Feijóo ante los micrófonos de Federico Jiménez Losantos en la cadena Cope. Se trata de la primera vez que el partido de la oposición apoya explícitamente una movilización de la agrupación viguesa. Aunque el 8 de febrero, día de la protesta de Galicia Bilingüe en Santiago, Núñez Feijóo estará en campaña en Buenos Aires, la número dos del PP por Pontevedra, Corina Porro, afirmó a este periódico que el secretario general de los populares, Alfonso Rueda, asistirá a la protesta. "En el PP de Vigo se han adherido muchos militantes que quieren acudir, y yo misma iré", dijo Porro.

Porro afirma que Rueda asistirá a la manifestación del 8 de febrero

Alberto Núñez Feijóo recordó que él ya había salido a la calle con Galicia Bilingüe. "Es una asociación perfectamente constitucional y pide algo tan elemental", argumentó, "como, dado la doble lengua que tenemos en la comunidad, utilizarlas indistintamente; es una manifestación que está dentro de nuestros planteamientos lingüísticos y me parece absolutamente razonable". Entre las siglas que secundan la movilización se encuentran las de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

"Quiero que mis hijos estudien en la lengua que yo elija", es la primera demanda que figura en el manifiesto difundido por Galicia Bilingüe ante la convocatoria del próximo sábado. De hecho, la declaración de principios de la asociación recoge que "cuando en un territorio existen varias lenguas oficiales, su enseñanza debe ser obligatoria, como materia, en los correspondientes planes de estudio; pero de manera que exista libertad de elección por parte de los padres o, si es el caso, de los alumnos respecto de la lengua en la que éstos deben recibir el resto de la enseñanza". Sin embargo, el artículo 13/3 de la Lei de Normalización Lingüística, aprobada por unanimidad en el Parlamento de Galicia en 1983, prohíbe la segregación de niños por idioma: "Los alumnos no podrán ser separados en centros diferentes por razón de la lengua. También se evitará, a no ser que con carácter excepcional las necesidades pedagógicas así lo aconsejasen, la separación en aulas diferentes".

El jefe de la oposición expuso, en el mismo espacio radiofónico, las líneas fundamentales del programa del PP sobre la lengua en la enseñanza y adelantó que, de ganar las elecciones, derogará, en los cien primeros días de Gobierno, "el decreto del gallego del Gobierno socialista y nacionalista y no va a haber discusión al respecto". Según la promesa de Feijóo, su partido "garantizará plenamente" que el primer contacto de los niños con la escuela "es decir, en la educación infantil, los padres elijan la lengua en la que quieren que sus hijos empiecen a leer y a escribir". "Y vamos a suprimir las galescolas", añadió. El Decreto do Ensino en Galego convierte en ley el Plan de Normalización Lingüística que, bajo el Gobierno de Manuel Fraga en 2005, aprobaron en sede parlamentaria el PP, el PSdeG y el BNG. Galicia Bilingüe exige, además de la supresión del decreto, la del propio plan.

El PP consultará a los padres, a través de preguntas en los sobres de matrícula, los porcentajes de asignaturas troncales que se impartirán en cada idioma. "No estamos de acuerdo en ningún caso, en ningún caso", repitió varias veces el candidato del PP a la Presidencia de la Xunta, "en que todas las asignaturas troncales sean en gallego". Y Feijóo se refirió a que en su formación "tampoco" están "de acuerdo con que los niños no puedan hablar en castellano en las aulas de las asignaturas en gallego" ni en que "no se puedan realizar exámenes en castellano en asignaturas, salvo lengua gallega, que se impartan en gallego".

"Con el decreto del gallego se pone en riesgo el propio gallego", dijo, sumándose a Feijóo, Corina Porro, abanderada del acercamiento a Galicia Bilingüe. Para Porro, se trata de "un decreto de inmersión que provoca problemas de convivencia donde nunca los había habido". Feijóo habló, para calificar la política lingüística del bipartito, de "senda absurda" importada de los nacionalismos vasco y catalán, a pesar de que le "gustaría que, al final de cada ciclo formativo, los niños pudiesen hablar correctamente gallego y castellano".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de enero de 2009