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EXTRA PORTUGAL

Una Lisboa que muda de piel

Recorrido por las tiendas, librerías, hoteles y museos más originales de la estimulante capital portuguesa

La Lisboa antigua, "de otras eras", de la que habla el fado de José Galhardo, se desliza, aparentemente, hacia la decadencia en una lucha por permanecer inmutable. A primera vista parece que todo sigue igual. Las calles, las plazas, los edificios, algunos más limpios, otros más destartalados. Abrir la puerta de muchos de ellos es dar un salto en el tiempo.

Los interiores de Lisboa pueden deparar sorpresas sublimes. Fabrico Infinito es un ejemplo. Este espacio moderno y cosmopolita en la planta baja de una casa antigua de Príncipe Real, barrio codiciado por las inmobiliarias, no es propiamente una tienda, aunque se vende todo lo que está a la vista.

Una sala de exposiciones, un taller de creación y reciclaje, una cafetería-restaurante y un salón de té en un jardín privilegiado. Esto es Fabrico Infinito. Único e irrepetible, según la filosofía de sus propietarias, la brasileña Marcela Brunken y la alemana Tanja Baur. Se hicieron amigas en Múnich. Una era diseñadora, la otra trabajaba en Swisscom. En 2004, el destino las llevó a Lisboa. Marcela encontró un local abandonado en Príncipe Real. "Era una antigua caballeriza llena de ratas", recuerda Tanja. "Los tres meses de obras previstos se convirtieron en un año y medio". En la parte posterior hicieron un jardín de la nada, que funciona como salón de té.

La innovación es norma de la casa, y Fabrico Infinito ha ido incorporando atractivos hasta convertirse en un espacio de eventos y de venta de piezas "únicas e irrepetibles". Sea un par de zapatos de una sola talla, un perfume, una prenda de vestir, un sombrero, un bolso, o una silla, una lámpara, una pieza art déco diseñada por Marcela, experta en desarmar y armar muebles.

» Fabrico Infinito (www.fabricoinfinito.com). Rua Dom Pedro V, 74. De lunes a viernes. Abierto de 11.00 a 19.00.

Jabones del siglo pasado

Una tienda también puede ser un espacio de búsqueda de la identidad y el alma portuguesa. Un rincón para recuperar marcas que siguen vivas en la memoria. Ése es el espíritu que anima a Catarina Portas (Lisboa, 1969), fundadora de A Vida Portuguesa, una original tienda en una pequeña calle del Chiado.

Explica la propietaria que el proyecto nació con la voluntad de hacer inventario de las marcas que han sobrevivido con el paso del tiempo, con la intención de revalorizar la calidad de los productos portugueses artesanales y el deseo de dar a conocer Portugal de una manera diferente.

Los anaqueles de A Vida Portuguesa combinan ingredientes de tienda de ultramarinos, de droguería y de colmado con una estética más actual. El resultado es sugestivo. La lista de productos es abundante: latas de conserva Tricana, de la Conservería de Lisboa (casa fundada en 1930); harinas Zelly, con el envoltorio original de 1934; la crema Benamor, "adorable producto de belleza", en el mercado desde 1928; jabones Confiança, envueltos en el papel original de los años treinta; brochas de afeitar Semogue, fabricadas con pelo de tejón por una empresa familiar en activo desde 1955; y las populares Andorinhas (golondrinas) de cerámica, creadas en 1891 por el artista Rafael Bordalo Pinheiro.

"Los portugueses tenemos poca autoestima, excepto en el fútbol y en la comida", asegura Catarina Portas, que dejó el periodismo diario después de 15 años y tras haber viajado por medio mundo. "Hasta que un día empecé a mirar a mi país con los mismos ojos que miraba la India". Hace cuatro años lanzó la marca Uma Casa Portuguesa, y hace dos nació A Vida Portuguesa como marca y tienda. Una investigación periodística fue la plataforma que catapultó su giro profesional. Decidió comercializar algunas marcas y productos sobre los que indagaba, y llegó a acuerdos de comercialización con algunos fabricantes.

» A Vida Portuguesa (www.avidaportuguesa.com). Rua Anchieta, 11.

En una casa pombalina

Comprar un regalo de última hora cuando todas las tiendas están cerradas, encargar un desayuno para sorprender a tu pareja o contratar un masaje pasadas las doce de la noche. Caprichos como éstos son atendidos, y resueltos sin dificultad, en República das Flores, una tienda acogedora, con un ambiente de casa. La ubicación es envidiable, en la planta baja de una casa pombalina de principios del siglo XIX, que ocupa la esquina de una plaza del Chiado. A cuatro pasos del hotel Bairro Alto y del bullicioso barrio lisboeta y a tiro de piedra de tiendas y restaurantes.

Federico Oliveira (Oporto, 1978), el dueño del negocio, tiene una dilatada trayectoria profesional para su edad. A los 17 años se marchó de casa, fue a Lisboa e ingresó en la Marina como voluntario. Tuvo varios empleos: en un bar, una tienda de ropa, técnico en informática, cocinero para las amistades, hasta que montó una empresa de catering y decoración de espacios para fiestas. En febrero pasado abrió la República das Flores, donde impera la exclusividad y el buen gusto. Cierra a las 24.00, la última del barrio, porque, según Oliveira, "las mejores ventas se hacen después de las 21.00". Mientras suena el piano de Alexandra Mascolo- David, que interpreta valsas brasileiras, el anfitrión hace un repaso somero de los productos que tiene a la venta: papel perfumado, jabones y productos para baño, flores, mantelerías de lino de Oporto, porcelana de Bordalo Pinheiro, tarjetones, prendas de ropa, joyas, cuadros, vino de Porto, aceite y vino de Alentejo, rebuçados (dulces) de Portalegre, piezas de la India y Marruecos...La carta de productos cambia periódicamente. "Es una tienda en constante mutación", dice el dueño.

» República das Flores (www.republicadasflores.com). Rua Alecrim, 99. Lisboa.

Libros y documentales

La transformación de algunos espacios puede dar resultados sorprendentes. El centro cultural más ambicioso de Lisboa está en un predio que albergó una fábrica de material de guerra construida en 1908. La Fábrica Braço de Prata es un proyecto conjunto de las librerías Eterno Retorno y Ler Devagar que, en una superficie de 700 metros cuadrados, ofrece cine, talleres, galerías de arte, salas de concierto, librerías, restaurantes y cafeterías. En total son doce salas y tres talleres. Aquí se puede comer rodeado de libros, escuchar música, ver exposiciones y deambular por los amplios corredores. Las actividades se desarrollan simultáneamente. Aquí puede coincidir una proyección de un documental sobre África con una conferencia sobre la política municipal en Lisboa, un debate literario, un concierto de dos pianistas a cuatro manos y un recital de fados.

» Fábrica Braço de Prata (www.bracodeprata.org). Rua da Fábrica do Material de Guerra, 1. Poço do Obispo.

Un aniversario

Setenta y cinco años acaba de cumplir el hotel Tivoli Lisboa, en la avenida Liberdade, espina dorsal de la ciudad. Inaugurado en invierno de 1933, sus fundadores pusieron en pie en el medio siglo siguiente la cadena hotelera más importante de Portugal, con establecimientos de raigambre como el Seteais, en Sintra, y el Tivoli Jardim, en Lisboa. Conmotivo del 75 aniversario, el hotel emblemático del grupo ha sido remodelado durante siete meses. Se ha mantenido el estilo original y las líneas de identidad del establecimiento, y ha mejorado considerablemente la comodidad.

En 2008 también ha cambiado de imagen el hotel Tivoli Jardim, de cuatro estrellas, y ha abierto sus puertas la Brasserie Flo, que en cuestión demeses se ha convertido en punto de encuentro de políticos y empresarios, con una carta de marcada influencia francesa con las ostras como estrella principal. Es un restaurante amplio, clásico, decorado en tonos pastel, en sintonía con la marca francesa. "Queremos que sea un restaurante de referencia junto al Terraço [restaurante del hotel Tivoli Lisboa]", dicen los responsables del grupo Espirito Santo. En la parte posterior, el palacete de los Condes de Azucena será un centro de congresos del hotel Tivoli.

» Hotel Tivoli Lisboa. Avenida Liberdade, 185. Lisboa.

La marcha más exclusiva

La nueva atracción lisboeta de la noche se llama Silk, en lo alto de un centro comercial del Chiado. Sus promotores lo presentan como el club más exclusivo de la ciudad. Quizá lo sea. Hay que reconocer que tomar una copa con la ciudad a tus pies es un privilegio. Es difícil encontrar en Lisboa una terraza con una vista más espectacular, según dicen los conocedores de la ciudad. La vista alcanza la ciudad de punta a punta, desde el castillo de San Jorge al palacio de Ajuda, con el Tajo como telón de fondo. De noche y con luna llena, tomar una copa en la terraza del Silk es impagable. En el interior, decoración minimalista, gente guapa en la barra, música ambiental y una pista de baile. Hay que reservar de antemano, pues la capacidad es limitada. También se alquila para eventos.

» Silk Club. Rua da Misericordia, 12, 6º. Espaço Chiado.

Máscaras asiáticas

De la modernidad a la historia. El pasado de la época imperial portuguesa está presente en el último museo que se ha inaugurado en Lisboa: el Museo de Oriente. Junto al río, de camino hacia Belem, un gran edificio que albergó en su día una fábrica de transformación de pescado ha sido reconvertido en museo por el arquitecto Carrillo da Graça. La Fundación Oriente es el soporte del museo, que está organizado alrededor de dos grandes exposiciones permanentes que ocupan los dos primeros pisos del edificio. La presencia portuguesa en Asia queda reflejada a través de las obras de arte y los documentos reunidos durante décadas por la Fundación Oriente. La segunda muestra está dedicada a los dioses de Asia. La primera exposición temporal, a punto de concluir, es sobre máscaras de Asia y el papel que juegan en la representación artística y religiosa de India, Indonesia, Sri Lanka, Corea, Tíbet y Japón.

» Museu do Oriente (www.museudooriente.pt). Avenida Brasilia. Doca de Alcántara (Norte).

Más propuestas e información práctica en la Guía de Portugal

GUÍA

Cómo ir

» Easyjet (www.easyjet.com). Un billete de ida y vuelta entre Madrid y Lisboa, desde 41,97 euros, todo incluido.

» Vueling (www.vueling.com) vuela a Lisboa desde Madrid y Barcelona, ida y vuelta, a partir de 58 euros,

» TAP (www.flytap.com; 901 11 67 18) ofrece vuelos directos a Lisboa. Desde Barcelona y Madrid, por 146,04 euros.

» Iberia (902 400 500; www.iberia.com) ofrece vuelos directos de ida y vuelta desde Madrid y Barcelona a partir de 110,04 euros, tasas y cargos incluidos.

Información

» Turismo de Lisboa (00 35 12 10 31 27 00; www.visitlisboa.com).

» Turismo de Portugal en España (902 88 77 12; www.visitportugal.com).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de noviembre de 2008

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