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domingo, 5 de octubre de 2008

ETA mantiene su ofensiva con una bomba en el juzgado de Tolosa

Un guarda dejó el local poco antes de que estallaran los cinco kilos de explosivo

A. GUENAGA Bilbao 5 OCT 2008
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El terrorista, un activista legal (sin fichar) de la red que mantiene viva la llama terrorista tras la desarticulación en julio de parte del comando Vizcaya, dejó la mochila-bomba. Sobre las 0.55 un comunicante anónimo con voz distorsionada avisó en nombre de ETA desde una cabina de San Sebastián a la DYA donostiarra de que la bomba estallaría 20 minutos después. Y así fue. El enorme boquete abierto por la onda expansiva dejaba constancia de ello.

Los bomberos se esforzaban ayer por retirar los escombros, mientras los curiosos se arremolinaban junto al cordón policial. Alguno de los propietarios de la veintena de coches afectados por la onda expansiva se lamentaba in situ. La deflagración provocó también daños en las viviendas colindantes y en un ambulatorio.

La historia se repite. Cuando, en agosto de 2002, Baltasar Garzón suspendió Batasuna y se iniciaron los trámites para su ilegalización, ETA colocó una bomba en los juzgados de Tolosa. La policía vasca la desactivó. Ayer, dos semanas después de la ilegalización de ANV y PCTV, ETA atacó el mismo juzgado y un guarda jurado salvó la vida de milagro.

 
 

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