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Miles de personas protestan contra Berlusconi y apoyan la Constitución

La sociedad civil denuncia en la calle las maniobras del primer ministro italiano

Piazza Navona, pleno centro de Roma, ayer a las seis de la tarde. Comienza una nueva fase de protestas en la calle contra Silvio Berlusconi y sus leyes ad personam. Apenas han pasado 50 días desde que Il Cavaliere tomó posesión, y los girotondi (corros) que galvanizó el cineasta Nanni Moretti durante la última legislatura de la derecha (2001-2006) se dan la mano otra vez y se enfundan las viejas camisetas: "Paremos al Caimán"; "la ley es igual para todos".

La manifestación ha sido convocada por Antonio di Pietro, ex juez del proceso Manos Limpias y líder del grupo Italia de los Valores, que incendia la plaza con su verbo agresivo: "Hay que resistirse y rebelarse, esto es una dictadura dulce", dice. En la plaza, unas 15.000 personas portan banderas y pancartas de todos los colores. El cómico Beppe Grillo, fundador del movimiento Vaffanculo, comparece vía vídeo con su mensaje antipolítico. El artículo 3 de la Constitución ("Todos los ciudadanos tienen igual dignidad social y son iguales ante la ley, sin distinción de sexo, raza, lengua, religión, tendencia política, condición personal o social") preside el escenario.

Pero la oposición aparece dividida. Se nota en la presencia de pequeños grupos extraparlamentarios, Izquierda Democrática, Partido Comunista de los Trabajadores... Y sobre todo en que los militantes del grupo principal, el Partido Democrático (PD), acuden a título personal. Su líder, Walter Veltroni, ha preferido convocar su protesta para dentro de cuatro meses, el 25 de octubre.

La combativa revista de pensamiento Micromega está representada por su director, Paolo Flores D'Arcais. "La putinización de Italia está en marcha", explica en un aparte, "la manipulación es constante, y la subversión de la Constitución es el gran objetivo. Ya no somos un país europeo, nuestro modelo es Rusia. Berlusconi sólo busca su inmunidad".

Aunque Umberto Eco no ha acudido, su adhesión pesa en el ambiente. En la nota que envió para apoyar la protesta, el semiólogo y escritor se mostró tan crítico con Berlusconi como con Veltroni: "Cuando la oposición es débil, la democracia corre peligro".

A la misma hora de la manifestación, el Partido Democrático sufre en la Cámara el rodillo de la mayoría, facilitado por el presidente, Gianfranco Fini, que reduce al mínimo el tiempo del debate y permite que se apruebe el llamado Lodo Alfano, la imaginativa solución que impedirá procesar a Berlusconi y a los otros tres altos cargos de la República mientras estén en activo.

El ministro de Justicia, Angelino Alfano, que da nombre a la ley, anuncia además que no renunciará a la otra medida legislativa que ha levantado gran escándalo en Italia, la que prevé bloquear durante un año todos los juicios en curso por delitos penados con menos de 10 años. En esa categoría se encuentra el que más teme Berlusconi, el caso Mills, donde está imputado por corrupción en sede judicial.

Mucha gente porta carteles con los nombres de los delitos que quedarán suspendidos con esa ley, que según los cálculos de los jueces parará más de 100.000 procesos. Son cerca de 50 crímenes, entre ellos corrupción, estupro, malos tratos domésticos, delitos fiscales y empresariales, prevaricación, posesión de material pornográfico infantil y tráfico de residuos. Según D'Arcais, es un "megaindulto". "La trampa es un clásico del populismo. Primero aprueban con gran propaganda un paquete de seguridad que criminaliza a los inmigrantes y convierte a los gitanos en chivo expiatorio y luego van al grano: amnistía para miles de procesados, incluido el propio Berlusconi".

Las huellas de Camilleri

Andrea Camilleri, el escritor siciliano creador del célebre comisario Montalbano, se ha puesto a sus 82 años a la cabeza de la protesta civil. El lunes, como se observa en la fotografía, fue una de las 4.000 personas que se tomaron las huellas dactilares en Roma en solidaridad con los ciudadanos gitanos que están siendo censados por el Gobierno.

Ayer, subió al escenario de Plaza Navona en el centro de Roma y arrasó con sus poemas. Sobre el primer ministro, Silvio Berlusconi: "No importa que su moral tenga más agujeros que un colador, no importa que haya prevaricado, corrompido y hecho de la mentira su forma de vida, si es recibido en el Vaticano con todos los honores". Y sobre el polémico censo étnico de la población gitana. "Dicen que no es racismo, sólo humana piedad. ¡Qué amor, qué generosidad! Me recuerda los versos del clásico: 'Eres tan hipócrita, / que cuando la hipocresía te haya matado, / estarás en el infierno / pero dirás que es el paraíso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de julio de 2008

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