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La primera gran protesta ante la crisis

Las asociaciones huelguistas suponen sólo el 6% de la flota de camiones

El transporte por carretera es un sector disperso y poco profesionalizado

El sector que ha tenido en vilo a España durante los últimos cuatro días está formado por una red de 122.000 empresas, la mayor parte de ellas pequeñas y poco profesionalizadas, nacidas al calor del crecimiento de la economía española en la última década. La flota total asciende a 381.000 vehículos, pero los atascos kilómetricos que ayer comenzaron a despejarse después de una semana de espanto los han provocado dos asociaciones que representan tan sólo el 6% de todos los camiones y el 9% de las empresas del sector, según datos oficiales.

"Aunque son pocos, pueden colapsar las vías si se colocan de forma estratégica"

¿Cómo es posible que dos asociaciones con tan poca representatividad haya estado cerca de paralizar un país? Es la pregunta que muchos se han hecho durante esta semana. "Es fácil. Los convocantes disponen de 23.000 camiones; pero es que incluso con muchísimos menos vehículos, si se colocan de forma estratégica, se pueden colapsar todas las carreteras", responden en el Ministerio de Fomento.

Todas las asociaciones del sector (las 14 que participan en la mesa del Comité Nacional de Transportes por Carretera de Fomento) están de acuerdo en que pasan por vacas flacas. La más representativa, CETM (que asocia al 60% de las empresas) tiene claro que para el volumen de trabajo actual, mucho menor al de hace unos meses, hay demasiadas empresas.

"Cuando la economía estaba boyante todo el que no tenía trabajo se compraba un camión o un bar", ironizaba un miembro de la asociación. Explicaba además que el transporte "ha sido siempre un sector residual", donde han ido a parar muchas personas sin estudios. "Con más formación, la gente estaría más preparada para crear empresas fuertes", añade.

Todas las asociaciones acudieron a la mesa de negociación el 29 de abril. Cada día laborable desde entonces han vuelto a juntarse. Por un lado, el Ministerio de Fomento, y por otro, los transportistas. Pero sólo dos decidieron salir a la calle: Fenadismer y Confedetrans, que representan principalmente a empresas de sólo uno o dos vehículos. "El problema no es que fueran muchos, sino que nos impidieron trabajar a los que elegimos el diálogo", explicaba hace unos días un portavoz de CETM.

El primer día, los cortes fueron kilométricos. Algunos camiones terminaron con las ruedas pinchadas o las lunas rotas a pedradas. La segunda y tercera jornada decidieron no salir por si acaso. Ayer, aunque las carreteras estaban despejadas, tampoco hubo demasiado movimiento. "Es normal que muchos tengan miedo de salir a trabajar, incluso escoltados", reconocía Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior.

Y por si el conflicto no fuera ya suficientemente complicado, hay que añadir una plataforma que va más allá en sus reivindicaciones que los convocantes de la huelga. No se sienta en la mesa de negociaciones porque no pertenece al Comité Nacional de Transporte por Carretera, el órgano de interlocución ante Fomento. Está formada por transportistas de las otras asociaciones que se sienten "poco representados" o incluso por algunos no asociados.

A pesar de su nula presencia oficial, ellos aseguran que les respaldan el 85% de las 122.000 empresas. El portavoz de la plataforma, Antonio Llano, afirma que mientras el Gobierno no garantice a los camioneros que trabajarán por encima de los costes de explotación, no se moverán un ápice. Incluso en el hipotético caso de que Fenadismer y Confedetrans llegaran finalmente a un acuerdo. "Seguiremos hasta el final. Y que el Gobierno evalúe bien lo que hace porque está en peligro la paz social de España", añade el portavoz de la Plataforma por la Defensa del Transporte por Carretera. Sus miembros fueron los que hasta el miércoles atascaron las principales entradas a Madrid, y quienes acamparon con sus camiones en la A-1 (Burgos) hasta que fueron desalojados por los antidisturbios, informa Pilar Álvarez. Ayer dejaron los camiones aparcados y no hubo ninguna complicación en el tráfico, según la DGT.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 2008