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Contra las formas de Oriol Pujol

El PSC, ICV y el PP reclaman una rectificación al portavoz nacionalista

El tema del día entre los parlamentarios catalanes ayer no era ni la fibromialgia ni el futuro de los avellanos, debates protagonistas en el hemiciclo, sino la "preocupante" descalificación que hizo el portavoz de CiU, Oriol Pujol, por dos veces. Éste, refiriéndose al Gobierno catalán y a su funcionamiento interno, calificó la gestión del Ejecutivo sobre la sequía como la de una "casa de putas". Textualmente, el hijo del ex presidente Jordi Pujol, en nombre de CiU, señaló: "El Gobierno catalán y el Gobierno central compiten para ver quién lo hace peor. Esto es lo más parecido posible a una casa de barrets". Según el diccionario del Institut d'Estudis Catalans la primera acepción de esta expresión es "prostíbulo". El PSC, ICV y el PP reclamaron ayer una rectificación al portavoz nacionalista, que por el momento no se ha producido.

Varios diputados de CiU, sin querer dar su nombre, criticaron las formas de Oriol Pujol. Calificándolo desde "inoportuno" a "inaceptable", diputados de CDC y de Unió lamentaron que el debate se centre en su portavoz.

El presidente del PP en Cataluña, Daniel Sirera, jocoso, apuntó que "todo lo que haga que CiU se quite la careta es positivo". El líder popular considera que la actitud de Pujol "constata la radicalización de CiU", y censura la acción de su portavoz porque "se puede criticar sin insultar".

A esa opinión se sumó el portavoz parlamentario del PSC, Joan Ferran, que tildó a Oriol Pujol de "incontinente verbal". El dirigente socialista contrapuso la figura del actual portavoz con la de su predecesor, Felip Puig, que "sí controlaba el contenido y la dicción de su discurso, así como al grupo parlamentario". Ferran señaló que Artur Mas haría mejor en confiar en otros diputados convergentes preparados, como Josep Rull.

Mientras que Esquerra Republicana no se quiso pronunciar oficialmente -aunque algunos diputados en privado no fueron muy críticos-, el portavoz de ICV, Jaume Bosch, abundó en las tesis de Ferran y precisó que "sería preocupante que éste fuera el nuevo estilo de CiU".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de mayo de 2008