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Reportaje:

Un dinosaurio sin secretos

El hallazgo de un hadrosaurio de 67 millones de años muy bien preservado revela cómo se movían estos animales y abre una nueva línea de investigación

Un dinosaurio extraordinariamente bien preservado, de unos 12 metros, con piel, tendón y ligamentos en buena parte del cuerpo, ha permitido avanzar de manera considerable en el conocimiento de cómo eran en realidad y se movían estos animales. Hallado en un yacimiento de fósiles en Dakota del Norte (EE UU), el espécimen, un hadrosaurio -perteneciente al género de los denominados dinosaurios de pico de pato- tiene 67 millones de años y es una de las mejores momias de dinosaurio jamás encontradas.

El término momia de dinosaurio es, por supuesto equívoco, pues se trata de individuos fosilizados, pero se aplica a los contadísimos especímenes, apenas un puñado, que aparecen con importantes restos de partes blandas. Dakota, el imaginativo nombre dado al hadrosaurio, es una de las más completas dinomomias halladas. National Geographic, que ha patrocinado la investigación, dio a conocer ayer el hallazgo y pormenorizado estudio del animal, al que dedica un documental que se emite el domingo (Dino Autopsia, National Geographic Channel, 21 horas).

El animal medía 12 metros y podía correr a 45 kilómetros por hora

El hadrosaurio Dakota presenta intacta, aunque mineralizada, una gran parte de la envoltura de piel sobre el cuerpo, los miembros y la cola. Además, la piel no ha colapsado sobre el hueso, sino que conserva el volumen ofreciendo una sorprendente imagen del dinosaurio en tres dimensiones. "Dakota hace que los otros fósiles parezcan animales aplastados en la carretera", señala muy gráficamente el paleontólogo de la Universidad de Manchester Philip Manning, encargado de la investigación del animal.

El fósil, sometido a complejos análisis, ha permitido calcular con exactitud la masa corporal y el volumen muscular y descubrir que los hadrosaurios, herbívoros del Cretácico, eran notablemente diferentes a como se creía desde hace 150 años. La espalda era un 25% más larga de lo estimado, lo que le permitía alcanzar velocidades de hasta 45 kilómetros por hora. Eso significa que superaban en 16 kilómetros por hora la velocidad punta de su peor depredador contemporáneo, el tiranosaurio (que por lo tanto sólo podría cazarlos por sorpresa o a los individuos viejos o enfermos). "Los hadrosaurios no eran las vacas del Cretácico, como se los ha retratado, sino animales ágiles y capaces de una buena carrera, inclinados hacia delante como velocistas", indica Manning.

La piel de Dakota muestra evidencias de que los hadrosaurios no eran de un color uniforme, sino que presentaban un diseño de camuflaje a rayas en algunas partes del cuerpo, como en la cola.

El espécimen fue hallado en 1999 en la formación Hell Creek en Marmarth, Dakota del Norte. Lo encontró un afortunado adolescente llamado Tyler Lyson durante una de sus acostumbradas excursiones en busca de fósiles por las tierras de su familia. La importancia del ejemplar quedó clara desde el principio, pues eran evidentes los trozos de piel fosilizada en la superficie del bloque de piedra en que estaba incrustado el dinosaurio. "Es algo muy raro, un hallazgo sensacional, una ventana directa a cómo eran los dinosaurios en realidad", subraya Manning, para el que la piel de Dakota "es lo más cerca que puedes estar de tocar a un dinosaurio vivo".

El fósil, en su lecho rocoso de 3,5 toneladas, fue trabajosamente trasladado tras la extracción a un laboratorio y excavado durante meses, milímetro a milímetro. Luego se lo introdujo en un monumental escáner provisto por la empresa Boeing y utilizado para la revisión de motores de avión y de partes de naves espaciales de la NASA. Un descubrimiento que dejó perplejos a los investigadores fue el hallazgo de restos de un cocodrilo en el cuerpo de Dakota: se cree que acudió a aprovecharse del dinosaurio muerto, quedó atrapado de alguna manera y se fosilizó con él. El hadrosaurio se preservó tan bien porque o murió en el agua o fue cubierto muy pronto por ella. En un costado del animal sólo se han conservado los huesos, lo que indica que ahí se produjo descomposición o acaso fue el punto donde atacó un gran depredador, posiblemente un tiranosaurio.

Dakota no es la única momia de dinosaurio pico de pato. En Montana fue hallado en 2000 Leonardo, un joven Brachylophosaurus (hadrosáurido con cresta plana) también maravillosamente conservado -incluso con órganos internos como el estómago-. También eran de dinosaurio pico de pato los viejos especímenes desenterrados en Lance Creek (Wyoming) en 1908 y 1910 por Charles Stenberg y sus tres hijos en plena guerra de huesos entre Osborn y Cope, pero fueron estudiados sin las técnicas adecuadas. Otras momias de dinosaurios son una cría recién salida del huevo del terápodo Scypionix hallada en Italia y el ornitópodo Thescelosaurus, que ¡conservaba el corazón!

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de diciembre de 2007