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Todos contra la central térmica de Morata de Tajuña

La central térmica que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero planea en Morata de Tajuña tuvo anoche la virtud de poner de acuerdo, por primera vez en esta legislatura, a todos los grupos parlamentarios de la región (PP, PSOE e IU). Los 112 diputados presentes en el hemiciclo de la Asamblea de Madrid votaron a favor de una proposición no de ley, planteada por IU, para tomar medidas para paralizar la central térmica. En ella también rechazan "la construcción de cualquiera de las centrales térmicas de ciclo combinado, mientras no se garantice su sostenibilidad medioambiental". Consideran que Madrid está saturada de explotaciones de energía eléctrica, especialmente en el sureste.

Pero el objetivo principal de esta decisión es reclamar expresamente la suspensión de la declaración de utilidad pública de la central de ciclo combinado de 1.200 megavatios en Morata, que decidió el Consejo de Ministros el pasado 15 de junio y que conlleva también la expropiación de los terrenos. La intención es sumarse al recurso contencioso-administrativo planteado por el Gobierno de Esperanza Aguirre, así como a los que han presentado el Ayuntamiento de Morata de Tajuña (gobernado por el PP) y Ecologistas en Acción.

La petición de los diputados regionales incluye una solicitud al Gobierno regional para que no conceda la preceptiva Autorización Ambiental Integrada, ni cualquier otra licencia, que necesite la central para funcionar.

La razón esgrimida es que Morata no es el lugar idóneo porque en esta localidad hay ya una gran cementera y con la futura central térmica aumentaría exponencialmente la contaminación industrial. "Hay razones de salud pública", argumentó la diputada de IU, Reyes Montiel, que defendió la propuesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de noviembre de 2007