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Gallardón quiere expropiar las licencias de 'sex-shop' de Montera

Tras los anuncios del cierre al tráfico de la Casa de Campo y de la futura instalación de cámaras en el entorno de la Gran Vía, Gallardón sorprendió a la concurrencia con una idea que le gusta, dice, y que estudia cómo llevar a cabo: expropiar las licencias de los sex-shops de la calle de Montera.

La idea, a priori, no parece jurídicamente viable. "Las licencias que da el Ayuntamiento son licencias administrativas que comprueban que el uso está acorde con el planeamiento, pero no se atribuye un derecho en esa licencia", explica Guillermo Aguillaume, abogado administrativista. "Otra cosa es que quieras expropiar el local. Pero según las condiciones de la ley de expropiación forzosa, debería concurrir una causa de utilidad pública. La idea es jurídicamente sorprendente", añade.

Y a los afectados no les hace ninguna gracia. "No veo la relación entre la prostitución y los sex-shop. La medida es sólo un intento más de solucionar este problema, pero sin atacarlo de raíz. Fracasará como todas las otras medidas que ha tomado el Ayuntamiento", criticó el dueño de Sex Tienda.

La idea con la que flirtea el alcalde entronca con el plan de recuperar Montera como eje comercial. En esa línea, Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, consiguió erradicar los míticos sex-shops de la calle 42 mediante una ley que prohibía a establecimientos de ese tipo estar situados a menos de un kilómetro de distancia de un centro religioso o un colegio. Al conocerla, Gallardón calificó ayer de muy interesante la medida de su ex homólogo neoyorkino.

"Los sex-shops son comercios legales y están bajo el amparo de nuestra asociación. No nos alegramos de esta propuesta", dice César Torquemada, presidente de la Asociación de Vecinos y Comerciantes de la calle de Montera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de julio de 2007