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Los Tedax desactivan un nuevo artefacto en Lugo tras las recientes explosiones de Nigrán y Cangas

"Tenía metralla para causar auténticos estragos". Así definió un policía el explosivo que ayer desactivó un equipo de los Tedax en el exterior de la empresa Construcciones Mon, en el polígono de O Ceao, en Lugo. Se trata del tercer explosivo de fabricación casera, el primero que se recupera sin explosionar, que se coloca en Galicia en las últimas semanas contra intereses inmobiliarios. Los anteriores explotaron un mes atrás en Nigrán y hace una semana en Cangas.

La policía confía en avanzar en la investigación gracias a la recuperación del artefacto, que ahora está siendo analizado en los laboratorios de la policía científica. Aunque el modus operandi es el mismo en los tres casos, en el de Lugo, de momento, no fue reivindicado por el grupo Resistencia Galega, que se atribuyó los otros dos. De su colocación tuvieron conocimiento varios medios locales, que recibieron un correo electrónico indicando la ubicación del artefacto "dentro de una saca de plástico", donde se acusaba al empresario Manuel Mon de "enriquecerse" con el urbanismo. "Frente a la destrucción de nuestro país, resistencia generalizada", concluía el anónimo, escrito en gallego lusista.

Hasta el lugar, el número 94 de la calle Industria, se desplazaron varias unidades policiales que comprobaron la veracidad de la amenaza. Más tarde llegaron los Tedax y miembros de la policía científica que procedieron, tras acordonar la zona y cortar la luz, a neutralizar el artefacto sin explosionarlo.

Lo que encontraron en su interior fue "dantesco", según lo definió un portavoz policial. Había gran cantidad de metralla. "Eran como tuercas de camión" mezclada con pólvora, relató la misma fuente. También disponía de un temporizador conectado a un pequeño reloj despertador que marcaba la cinco de la tarde. Y es que el aparato tenía a su lado una nota en la que se advertía: "Bomba. Peligro de explosión. Explotará a las 5 de la tarde". "A priori da la sensación de que estaba preparado para explotar a esa hora. Si lo hubiera hecho, los daños serían realmente importantes y las consecuencias impredecibles", apuntó la policía.

"Sabemos quiénes son", precisó el delegado del Gobierno, Antonio Ameijeiras, refiriéndose al grupo que viene protagonizando estos hechos, quien también se desplazó hasta O Ceao. En su encuentro con los medios atribuyó el hecho a una acción de "propaganda" y "proselitismo" para, dijo, "intentar conseguir adeptos". "Ellos sabrán a quien se dirigen", matizó. Mientras, Manuel Mon, ex alcalde del municipio lucense de Burela, donde está asentada la sede principal de la empresa, no salía de su asombro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de mayo de 2007