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Reportaje:

Aguirre inaugura su campo de golf sin estrenarlo

La presidenta pone en marcha el centro deportivo del Canal de Isabel II con gritos de vecinos a favor y en contra del proyecto

Fue una inauguración por la puerta de atrás. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, evitó ayer a los vecinos en la presentación del nuevo centro de ocio y deporte de Chamberí, en la avenida de las Islas Filipinas. La presidenta lo llama parque, aunque no todos estaban ayer de acuerdo. El recinto incluye un campo de prácticas de golf con 100 puestos de tiro, nueve hoyos y césped artificial sobre el tercer depósito de agua del Canal de Isabel II, que ocupa casi la mitad de los 12.000 metros cuadrados de las instalaciones. Vecinos de la zona han protestado durante meses contra un recinto de "plástico" que contó con el veto del Ayuntamiento.

Ayer, casi un centenar de personas -mitad a favor, mitad en contra- esperaban a la presidenta en uno de los accesos de Islas Filipinas. "¡Espe, Espe, Espe..., Espe es la mejor!", gritaban en un lado de la acera. Al otro, mensajes distintos: "¡Espe, Espe, Espe... especulación!", animados con silbatos, pancartas, cacerolas y hasta una trompeta.

"Sois los 'supermejores", dijo la presidenta a los campeones del mundo de pádel

Simancas critica la "escuela para pijos" de un deporte con más de 84.000 federados

En medio, policías nacionales.

Ninguno pudo tocar a la presidenta, que entró por otra puerta para evitar la fotografía con pancartas con textos como "Nos han engañado como a chinos" o "Aguirre, no te llames Esperanza". Sin parar de gritar, forofos y detractores siguieron el recorrido de la presidenta por el interior desde el otro lado de la verja.

El recinto inaugurado ayer comenzó a gestarse en 2003. El Gobierno regional presidido entonces por Alberto Ruiz-Gallardón prometió un parque público en un distrito con más de 150.000 vecinos y escasas zonas verdes. Ya en el Ayuntamiento, Ruiz-Gallardón denunció al Canal de Isabel II por incluir el campo de golf sobre el antiguo depósito de agua, pero la Comunidad evitó que pararan el proyecto al declararlo de "interés general".

Dentro del recinto, ayer todo estaba perfectamente medido excepto las pancartas. Como la intervención de Aguirre instantes después de accionar los chorros del estanque. Es una instalación "única en su género", aseguró la presidenta. A lo lejos se oía "Parque, parque, parque, el golf a otra parte" y "Presidenta, presidenta". Aguirre dedicó parte del discurso a quienes protestaban fuera: "No renuncio a convencer a los que están en contra, que vengan y vean"

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También se refirió al antiguo parque Santander, incluido en el recinto de Islas Filipinas, con "866 árboles nuevos" y 60.000 metros cuadrados, casi el triple de su extensión antes de las obras, según Aguirre. Aseguró que fue imposible dedicar todo el terreno a parque porque "debajo hay un depósito de agua y no se pueden plantar más árboles".

"Me niego a pensar que es la mejor solución", asegura el portavoz de la plataforma contraria al proyecto, Diego Cruz. El colectivo prepara nuevas protestas y advierte de que el proyecto "tiene vuelta atrás".

El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, también tuvo su ración de polémica. En declaraciones a Europa Press, lamentó que la Comunidad construya "una escuela de golf para pijos" en lugar del parque que "pedían los vecinos". La Federación Española de Golf le recordó después que "es el primer deporte de la Comunidad de Madrid en número de licencias, con más de 84.000", un argumento que también usó la presidenta, gran aficionada a este deporte.

Aunque las instalaciones deportivas abrirán la semana que viene, ayer estaban a pleno rendimiento para el recorrido de Aguirre. En uno de los dos campos de fútbol, que se alquila por 26 euros la hora, practicaban los ex jugadores Kiko y Buyo con unos niños junto al ex presidente del Real Madrid Florentino Pérez, responsable de la empresa constructora de las instalaciones, ACS-Dragados. Esperanza Aguirre jugó con ellos y metió un gol. Después se acercó a las pistas de pádel (12 euros por hora). "Bueno, creo que sois los supermejores", dijo a los campeones del mundo de esa especialidad, presentes en la inauguración. Se descalzó y peloteó.

Aguirre sólo renunció a una práctica, la del golf, a pesar de tener un handicap 4. Se atrevió con casi todos los deportes posibles en algo más de una hora, pero se fue sin mostrar su swing.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de marzo de 2007