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"Desobediencia, entorpecimiento y vejación"

Nueve denuncias policiales contra Antonio Losada, secretario general de la Vicepresidencia

Nueve testimonios componen la denuncia presentada en el juzgado de guardia de Santiago por agentes policiales contra el secretario general de la Vicepresidencia, Antonio Losada, por los altercados que mantuvo con ellos los días 7, 8 y 12 de febrero. El atestado relata cómo Losada "desobedeció reiteradamente las órdenes de una policía, entorpeció su labor y trató de vejarla" y cómo faltó al respeto y amenazó a varios funcionarios del cuerpo de seguridad de la Xunta. Los policías acudieron al juzgado a pesar de que la Consellería de Presidencia, con la que Losada mantiene una disputa por la denominación de la Vicepresidencia, les pidió que no lo hiciesen. Los agentes y mandos que conocen los hechos están obligados "a denunciarlos", afirman.

Fuentes de la Vicepresidencia de Igualdade e Benestar subrayaron en un primer momento que la actitud mantenida por Losada con la policía fue en todo momento "exquisita". Las relaciones con este cuerpo, aseguraron días después, son "fantásticas". Y el pasado viernes, el propio secretario general de la Vicepresidencia, Antonio Losada, negó haber protagonizado "incidente lamentable" alguno, en referencia al calificativo con el que el presidente de la Xunta se refirió al altercado. Lo que sigue es una síntesis del relato de los hechos expuestos en las nueve denuncias que componen el atestado.

7 DE FEBRERO

16.02. Los policías que vigilan el acceso a San Caetano reciben orden de la Consellería de Presidencia para que ninguna persona, "con autorización o sin ella", pueda entrar al complejo sin permiso del departamento que dirige Méndez Romeu. - 16.45. Una furgoneta de Cristalería Vista Alegre pide permiso para entrar. Su conductor explica que le espera el subdirector general de la Vicepresidencia, Ramón Alberto del Valle. La agente de policía del control le deja pasar para no bloquear la entrada, pero le ordena no bajar del vehículo mientras consulta con Presidencia. En ese momento, según el relato policial, una persona que dice actuar a las órdenes de Del Valle, hace entrar en el edificio al operario de la cristalería. La agente avisa entonces al policía que custodia el acceso a la Vicepresidencia para que impida la entrada al operario y, en cuanto el tráfico de la entrada se lo permite, se dirige hasta allí.Nada más llegar, escucha cómo Losada ordena al policía asignado a la Vicepresidencia y a otro agente que se dirige a hacer un relevo que abandonen el lugar porque "allí manda él". Losada, afirma la policía, le dice a la agente de la entrada en tono despectivo: "¡Vuelva a su puesto de trabajo!". Ella responde que su obligación es intervenir ante cualquier altercado en el edificio, a lo que, "de muy malas maneras" y alzando cada vez más la voz, Losada reacciona encarándose con la funcionaria para que se vaya a otro lugar "porque se está produciendo un altercado allí".Ante la insistencia de la agente para que el operario se marchase, Losada responde que "se le estaba faltando al respeto" y, "nuevamente alterado", le muestra "las manos, con una actitud chulesca, burlona y desafiante", para pedirle que le detuviera. La policía decide entonces avisar a la Consellería de Presidencia y abandona el lugar.

8 DE FEBRERO

- 9.20. Presidencia reitera la prohibición de entrada de vehículos sin autorización.

- 16.25. Llega de nuevo a San Caetano una furgoneta de la citada cristalería "con intención de cambiar unos rótulos en Vicepresidencia". La policía le niega el paso.

El subdirector de la Vicepresidencia, Ramón Alberto del Valle, acude a la entrada para averiguar por qué no se le permite la entrada, muestra una autorización firmada por Losada y le llama por teléfono. Éste, a través de la línea, ordena al policía de servicio en el acceso que deje entrar a los cristaleros. En caso contrario, "procederá penalmente contra los funcionarios que nieguen la entrada por un artículo tipificado en el Código Penal como abuso de la autoridad". Losada acude al puesto de acceso y, nada más llegar, pide al vigilante de seguridad, "en actitud dictatorial", que se levante.

- 18.50. Se suma entonces a la escena el inspector jefe, Vicente Carballo, y Losada se dirige a él "con actitud avasalladora". La narración del inspector es muy gráfica: "Elevó la voz y acercó su cara a la mía, a mi juicio con la intención de intimidarme. Sin inmutarme, le dije que le escuchaba perfectamente desde una distancia razonable". Entonces "profirió amenazas tales como que me iba a denunciar penalmente por abuso de autoridad". Losada alarma tanto a una agente que ésta vigila "su tono desafiante" porque llega "a pensar que pretende agredirle físicamente".

El inspector describe la actitud de Losada de "totalmente desconsiderada y posiblemente merecedora de denuncia".

12 DE FEBRERO

- 17.00. El policía que vigila el acceso a la Vicepresidencia avisa de que el número dos de Losada y un operario quieren retirar el cartel de la entrada. El subdirector de Relacións Institucionais afirma cumplir órdenes.

- 17.15. Losada llega y pregunta a la agente que "quién era ella para prohibir nada", que él "es el que manda allí". Y como "le daba igual lo que la policía diga e incurrir en un delito de desobediencia", él mismo retirará las letras. "Que le detuvieran si querían impedirlo". Y comienza a raspar las letras.

Méndez Romeu vio personalmente cómo Losada raspaba las letras

Cuando el inspector jefe llega a la entrada de Vicepresidencia comprueba que Losada, subido a una escalera, raspa el cartel con una rasqueta mientras una oficial le dice que "puede dar lugar a una infracción penal por desobediencia reiterada a una agente de la autoridad y que será denunciado como responsable de los daños que está causando". Losada responde "elevando la voz, con tono despectivo y amenazador". La oficial llama su atención tocándole en el hombro, a lo que Losada contesta que "no le toque". Y se encara con el jefe de la unidad para decirle que es "la última vez que una policía le pone la mano encima".

Es entonces cuando el inspector se desplaza con la agente hasta un patio interior en el que se encuentra el conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu, y su número dos. Los agentes les explican la situación y ambos observan lo que sucede con sus propios ojos, según consta en el atestado, porque abandonan el lugar pasando, sin detenerse, justo al lado de donde Losada raspa las letras. Según el inspector, el número dos de la Vicepresidencia hace gala "como siempre de falta de respeto, mala educación y abuso de autoridad" y, "sin pronunciar una palabra, chasquea los dedos y señala la puerta" conminándole "a que abandone el vestíbulo". Empieza "a dirigirle gritos y, sin bajar el tono de voz", amenaza con abrirle un expediente por negarse a acatar "una orden de un superior natural". "Totalmente alterado, le dice al policía que se dirija a él en gallego". "Que o le habla en gallego o no le hable", adoptando siempre una "actitud grosera, maleducada y de desprecio", según otro testimonio.

En su resumen de los hechos, el inspector jefe cree que con esta actitud Losada "desobedeció reiteradamente las órdenes de una agente, entorpeció su labor y trató de vejarla. Mostró una total falta de respeto y consideración hacia los funcionarios policiales" e intentó coaccionarle con "la amenaza de un expediente disciplinario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de febrero de 2007

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