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Pedro Zerolo: "Éste es un amor irrecurrible"

La boda del concejal socialista se convierte en un acto de reivindicación de la lucha gay

"Éste es un amor irrecurrible". Con estas palabras, Pedro Zerolo, concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, convirtió ayer su boda con su novio, Jesús Santos, celebrada en el salón real de la Casa de la Panadería, en la plaza Mayor, en una respuesta al recurso contra la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo, que el día anterior había presentado el PP ante el Tribunal Constitucional.

Que la boda de Zerolo y Santos no era una más, quedó claro ya al ver el desfile de unos 150 invitados que llenaron la Real Casa de la Panadería, en la Plaza Mayor, de Madrid. Asistió el grupo municipal socialista al completo, encabezado por su portavoz, Trinidad Jiménez, que ofició los esponsales por delegación del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, así como la portavoz municipal de IU, Inés Sabanés.

Estaban invitados también muchos de los dirigentes de los colectivos en favor de los derechos de los homosexuales, como la presidenta de la Federación de Gays y Transexuales, Beatriz García Gimeno, y su compañera, Boti García; la presidenta de Transexualia, Carla Antonelli, y los responsables de las revistas Zero y Shangai. También Javier Gómez, coordinador del grupo de Gays y Lesbianas del PP, que recientemente ha solicitado los trámites para su matrimonio.

Además, entre los asistentes se hallaban los presentadores Boris Izaguirre y Jesús Vázquez, el escritor y periodista Fernando Delgado, junto con la actriz Cayetana Guillén Cuervo. De la Ejecutiva federal del PSOE, a la que pertenece Zerolo, invitada al completo, sólo asistió el secretario de Organización, José Blanco.

Zerolo precisó después de la ceremonia que no había invitado a ningún concejal del PP porque se trataba de una ceremonia que él y su novio habían querido celebrar en la intimidad, con sus amigos y familiares. También aclaró que no había recibido ninguna felicitación oficial del equipo de gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón. La edil de Empleo y Asuntos Sociales, Ana Botella, declaró en un acto con jubilados celebrado en el Retiro que desea toda la felicidad a su oponente político. "Como a cualquier ciudadano de Madrid", dijo.

Ésta no fue una boda cualquiera, como resaltó Trinidad Jiménez, muy emocionada, pues apenas podía contener las lágrimas, en el discurso con el que ofició el acto: "Por mucho que me empeñe, ésta no es una boda más, sino que es un sueño largamente acariciado por ellos [los contrayentes] y por muchos que la consideran una gran conquista cívica y social".

Sin embargo, el momento más emotivo de la ceremonia, en la que también la periodista Ruth Toledano leyó un poema de Luis Cernuda, fue cuando la portavoz socialista leyó los artículos de la Constitución y del Código Civil en los que están recogidos los derechos y deberes de los cónyuges.

Declaración política

Un momento que es casi rutinario en las ceremonias civiles, se convirtió en toda una declaración política. Especialmente, cuando Jiménez recordó que el artículo 44 del Código Civil ha sido reformado hace apenas tres meses. En ese momento, muchos de los presentes no pudieron contener las lágrimas.

La ceremonia, que estuvo acompañada por un coro de música espiritual negra, tuvo su punto final sobre las doce y cuarto del mediodía, cuando Jiménez anunció: "Os declaro unidos en matrimonio". Pasado el obligado ceremonial, agregó: "Aunque no lo dice ningún texto legal, pueden besarse". Tras sus palabras, los novios se fundieron en un abrazo.

Fuera del salón, Zerolo y Santos cumplieron el mismo ritual que otras parejas de recién casados: se hicieron fotos y recibieron una lluvia de arroz y flores. Pero en los balcones de la Casa de la Panadería lució, por primera vez en un edificio municipal, la bandera del arco iris, símbolo de la lucha por los derechos de los homosexuales.

El compromiso político de Jesús Santos

Ayer también era un día especial para el otro contrayente, Jesús Santos, pero la faceta pública de su ya esposo, Pedro Zerolo, hizo que éste acaparara la atención.

Durante la ceremonia, Santos, que es diseñador y trabaja en el Instituto Europeo de Diseño, estuvo muy emocionado, con las lágrimas a flor de piel y, después, con un gesto tímido seguía a su ya esposo, ambos cogidos de la mano o del brazo y con una sonrisa.

Santos comparte plenamente el compromiso político y social de su pareja, como destacó Trinidad Jiménez durante la ceremonia y como corroboró él mismo, después, durante la celebración de la boda. "Llevamos mucho tiempo en esta lucha y, de hecho, nos conocimos trabajando en los colectivos", aclaró, tras puntualizar que su matrimonio es un paso más en las reivindicaciones de los grupos pro derechos de los gays.

La pareja se conoció cuando ambos militaban en el Colectivo de Gays y Lesbianas de Madrid (Cogam), del que Zerolo fue dirigente hasta su incorporación al Partido Socialista de Madrid.

Santos comparte punto por punto las opiniones del concejal socialista, tales como la que éste expresó ante los periodistas congregados en la Casa de la Panadería: "Me siento orgulloso como ciudadano y como militante de las ideas que han llevado al reconocimiento de este derecho, y orgulloso de tener un presidente [el socialista José Luis Rodríguez Zapatero] tan valiente como el que tenemos: hoy no hay mejor patriotismo que el que aúna a los seres humanos".

"Creemos que es importante que otras personas vean que el amor siempre vence", dijo Zerolo antes de anunciar que el sábado próximo acudirá a la boda del defensor del Pueblo vasco, Iñigo Lamarca, que se casa con su novio.

"Hoy es como si nos casáramos todos", proclamó la presidenta de la Federación de Gays y Transexuales, Beatriz García Gimeno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de octubre de 2005

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