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Entrevista:GUIDO WESTERWELLE | Presidente del Partido Democrático Liberal de Alemania

"Tenemos poca economía social y mucha economía estatal burocrática"

El presidente del Partido Democrático Liberal (FDP), Guido Westerwelle, se convertirá en socio menor de un Gobierno de coalición liderado por los democristianos si la ventaja de la candidata de la CDU/CSU (Unión Cristiano Demócrata/Unión Social Cristiana), Angela Merkel, en las próximas elecciones alemanas es suficiente para lograr juntos la mayoría absoluta.

Pregunta. ¿Por qué está tan seguro de que podrá formar Gobierno en coalición con la Unión?

Respuesta. Porque la mayor parte de los alemanes se decidirá por un nuevo comienzo, y estoy convencido de que no quieren una mayoría de izquierda formada por SPD [socialdemócratas], Verdes y PDS [socialistas democráticos] en el Bundestag [Parlamento].

"Estoy convencido de que los alemanes no quieren una mayoría de izquierda"

P. Pero también existe la posibilidad de que haya una gran coalición. En ese caso ustedes permanecerían en la oposición.

R. Si no hay suficientes votos para un Gobierno negro-amarillo (Unión/FDP), no habrá gran coalición, sino una mayoría parlamentaria de izquierda, en cuyo caso habrá un Gobierno de izquierda: se irá Gerhard Schröder y será canciller algún otro socialdemócrata.

P. ¿Exigen ustedes para su partido el cargo del ministro de Exteriores?

R. Yo no exijo en este momento ningún cargo, porque ahora de lo que se trata es de discutir el contenido de las alternativas. Si nos dedicáramos a hacer sugerencias de personal, nadie se ocuparía en esta campaña de las diferencias de contenido entre unos partidos y otros. Me gusta mucho el equipo que ha presentado Angela Merkel porque veo en él una extraordinaria base para la colaboración de la Unión y el FDP. En particular, me motiva la elección del catedrático Paul Kirchhof como experto en materia fiscal, porque refuerza nuestra postura en ese tema.

P. ¿Tiene alguna esperanza de que la presencia de Kirchhof, detractor del aumento de impuestos, impida la subida del IVA del 16% al 18% propugnada por la Unión en su programa?

R. En las negociaciones de coalición presionaremos para que bajen los impuestos, porque ésa es la mejor manera de crear empleo. El hecho de que Kirchhof haya rechazado, como nosotros, el aumento del IVA en el pasado demuestra que es un aliado potencial.

P. ¿Cuáles son las tareas más importantes del próximo Gobierno?

R. Hacer un sistema fiscal más simple, más justo y con impuestos más bajos que atraiga inversiones a Alemania, así como la reducción de los costes laborales a través de la reforma de los sistemas de seguridad social y la eliminación de burocracia, sobre todo en las áreas donde impide el desarrollo de las nuevas tecnologías.

P. ¿Por qué es una labor hercúlea?

R. Los desafíos son enormes. Ya no podemos remendar más nuestro sistema fiscal: tenemos que reinventarlo. Los sistemas de seguridad social no sólo padecen el paro masivo, sino que tienen que volver a ajustarse por la estructura demográfica de nuestra población.

P. ¿Qué dice a quienes temen que el Gobierno se escore demasiado hacia el liberalismo económico?

R. Con una cuota del Estado en la economía que supera el 50% no se puede afirmar seriamente que vivimos en una economía social de mercado. Lo que tenemos es muy poca economía social de mercado y demasiada economía estatal burocrática. Los que nos critican quieren seguir acomodándose a costa de las próximas generaciones, por ejemplo los sindicalistas.

P. ¿Está dispuesto a enfrentarse a los sindicatos?

R. No busco el enfrentamiento con nadie, pero tampoco lo evitaré, en interés del progreso de Alemania. Quien se oponga a los intereses de los trabajadores, como lo hacen los sindicalistas, se van a enfrentar con nuestra oposición. La política más favorable a los trabajadores es la creación de nuevos puestos de trabajo, y la más perjudicial es resignarse al desempleo masivo, como lo hacen muchos sindicalistas. Necesitamos eliminar subvenciones y burocracia, aunque los sindicatos se opongan. Necesitamos más derechos para los trabajadores y acuerdos a nivel corporativo, en lugar de inflexibles convenios colectivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de agosto de 2005