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La población marroquí aumenta en Cataluña el 500% en 12 años

El 2% de los habitantes de la comunidad son del país magrebí

Cataluña acoge ya a 117.752 marroquíes, lo que supone un incremento de más del 532% entre 1992 y 2003. Además, en el 71% de los municipios catalanes residen emigrantes marroquíes y en el 21% viven más de 1.000 inmigrantes de esta nacionalidad. Estos datos están recogidos en el Atlas 2004 de la inmigración marroquí en España, que fue presentado ayer en el Instituto Europeo del Mediterráneo con la presencia del conseller en cap, Josep Bargalló; el director del trabajo, Bernabé López García, y el del instituto, Andreu Claret.

Más del 40% de los hombres marroquíes que viven en Cataluña son analfabetos, según el informe. En el caso de las mujeres, el analfabetismo es aún más elevado: supera el 50%. Sin embargo, el analfabetismo va a la baja, dada la creciente escolarización de los niños marroquíes, principalmente hasta los 15 años.

En el atlas, realizado por el Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos con la participación de más de 80 autores, se estudian todos los movimientos migratorios de Marruecos a España en sus múltiples aspectos: genético, estructural, cultural, existencial, social y político.

Ocupaciones por sexos

Del estudio se desprende que entre el colectivo emigrante, que proviene fundamentalmente, del norte de Marruecos -Tánger, Nador, Larache, Saka, entre otras ciudades- y Casablanca, más del 65% de los hombres trabajan en la construcción, la industria, la minería y el transporte, y más del 55% de las mujeres en los servicios domésticos y de limpieza, y en comercios.

Los problemas más graves a los que se enfrentan los emigrantes marroquíes, que representan el 2% de la población catalana, son la adaptación a la nueva cultura y las discriminaciones que sufren tanto en el ámbito laboral como en el político y el religioso.

Según Mokhtar el Harras, que ha colaborado en el trabajo, el miedo a que no les sean renovados los papeles les hace imposible una integración total en la nueva cultura. "Les produce una ansiedad que les perturba. Se debe solucionar este grave problema", sentenció.

En el ámbito laboral, la apertura de comercios y el desarrollo de iniciativas empresariales que se llevan a cabo desde hace dos años y que son aceptadas por los catalanes están ayudando a reducir la discriminación, según el informe.

Una de las soluciones que aportó ayer Bargalló para "dejar de discriminar" a los marroquíes en el ámbito político es que éstos puedan tener los mismos derechos que cualquier catalán, lo que comporta el derecho al voto. "Si tienen obligaciones, también tienen derechos. El de voto es uno de ellos. Trabajaremos este aspecto", explicó.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2005