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Marruecos protesta por las concesiones petroleras a Repsol en aguas canarias

Rabat advierte a Madrid de que no puede alterar la frontera marítima

El Gobierno de Marruecos protestó ayer, a través de un comunicado, por la decisión tomada la semana pasada por el Ejecutivo español de autorizar a la empresa Repsol a efectuar dos prospecciones petrolíferas cerca de Canarias pero más allá de las aguas territoriales españolas. Al cumplirse ayer dos meses de la llamada a consultas del embajador marroquí en Madrid, el comunicado de Rabat pone de relieve la persistencia de la crisis diplomática entre ambos países vecinos.

El titular de Comunicación marroquí, Mohamed Achaari, leyó un comunicado al término del Consejo de Ministros en el que recuerda a España "la necesidad de respetar el derecho y los usos internacionales que estipulan la no modificación de los límites marítimos, de manera unilateral, entre países cuyas costas están enfrente o son contiguas".

"A la espera de que las zonas de explotación sean precisadas, es necesario respetar la legislación internacional y no modificar el reparto del espacio marítimo", añadió el ministro. "Los estudios geológicos han demostrado claramente que las islas Canarias constituyen una prolongación continental de Marruecos", concluye el texto, formulando así una reclamación implícita sobre parte de las aguas del archipiélago.

La protesta de ayer fue precedida por varios artículos de prensa que prácticamente la anunciaban. El diario L'Indépendant tachó la iniciativa del Gobierno español de "provocación", mientras el socialista Libération denunciaba la "violación" por España del "derecho internacional". Al Ittihad Al Ichtiraki, el periódico que dirige el primer ministro, el socialista Abderramán Yussufi, lamentaba que "Madrid no esté dispuesto a responder positivamente al deseo de Marruecos de resolver la situación diplomática entre ambos países".

Nueve prospecciones

El 21 de diciembre el Gobierno español concedió por decreto nueve concesiones de prospección para Repsol, dos de ellas cerca de Fuerteventura y Lanzarote, más allá de las aguas territoriales de España y a menos de un centenar de kilómetros de la costa marroquí. El ministro-portavoz, Pío Cabanillas, explicó ayer al término del Consejo de Ministros que Rabat no podía esgrimir ninguna reivindicación sobre esa área marítima. El vicepresidente económico, Rodrigo Rato, quién otorga los derechos de prospección, ya lo había anticipado días antes. Juan Fernando López Aguilar, destacado miembro de la ejecutiva del PSOE, dio el miércoles la razón al Gobierno.

Rabat y Madrid nunca han negociado el reparto de esas aguas. En consecuencia, el Gobierno español decidió unilateralmente, según explicó, cual era la mediana que separaba a su zona económica exclusiva de la Marruecos y así se lo comunicó a la Comisión Europea en 1997. Rabat tardó tres años, hasta diciembre de 2000, en pedir explicaciones y, un año después, las concesiones a Repsol han motivado su primera protesta.

El Gobierno canario ha expresado reservas sobre las concesiones. El consejero de Presidencia e Innovación Tecnológica, Julio Bonis, advirtió ayer de que el Ejecutivo autónomo debe emitir un informe no vinculante sobre las prospecciones.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de diciembre de 2001