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Entrevista:

XABIER GARMENDIA CONSULTOR DE MEDIO AMBIENTE "La norma de que "quien contamina paga" no se ha cumplido nunca"

Xabier Garmendia, vizcaino residente en Portugalete, tiene dos facetas bien conocidas: la política y la de ser uno de los grandes expertos en temas de medio ambiente. Fue parlamentario de Euskadiko Ezkerra (del 86 al 90) y en el último gobierno tripartito entre PNV-EA-EE ocupó la Viceconsejería de Medio Ambiente. "En el Gobierno tuve la oportunidad de unir dos facetas: la vocación con la devoción. Hicimos entonces el anteproyecto que sirvió de base para la ley de Medio Ambiente del 98, un hito importante, una ley con muchas posibilidades de desarrollo", dice. Actualmente, Xabier Garmendia se dedica a la actividad profesional. "Al salir del Gobierno monté una consultoría de medio ambiente y desde entonces participo en un par de empresas más, en una de reciclaje de neumáticos y en otra de analisis y estudios ambientales ubicada en el Parque Tecnológico de Zamudio, donde estamos con un bonito proyecto". Xabier Garmendia, con el que estuvimos charlando en una semana muy ecológica (por el congreso mundial celebrado en San Sebastián) cree que la política es, sobre todo, liderazgo y pedagogía, y no concibe una sociedad en la que el ciudadano no participe. Pregunta. ¿También debe participar en el medio ambiente? Respuesta. Su participación es fundamental, porque todos dependemos de ese medio y hemos de aportar nuestra acción individual en cualquiera de los múltiples problemas y direcciones. Nuestra vida, la de nuestros semejantes y la de las próximas generaciones dependen de esa nuestra participación en este tema. P. ¿Cree en los grupos o movimientos ecologistas? R. Creo que han cumplido y siguen cumpliendo un papel muy importante; y que debería ser mayor en el futuro. P. ¿Y cree en los partidos verdes o ecologistas? R. No, no creo en ningún partido sectorial. La política está para ocuparse de las relaciones entre los seres humanos. Por eso, un partido cuya su política es evitar la contradicción entre el ser humano y la naturaleza se queda un poco al margen. La ecología no es algo que corresponda a un partido, sino al conjunto de la sociedad. Hace falta, eso sí, un gran grupo concienciado y activo en favor de la ecología, pero debería ser muy amplio, muy plural y muy independiente, muy activo y muy crítico. P. ¿En la problemática del medio ambiente, no hay demasiados mensajes y normas? R. Sí. Debería ser todo mucho más sencillo, para lograr una fuerte conciencia ciudadana. De ello estoy convencido; sobran muchos tecnicismos. En cuanto a las normas, son tantas que ni los expertos en el tema tenemos capacidad para conocerlas todas y seguirlas. Lo que ocurre es que al final acaban imponiéndose algunas grandes líneas-fuerza y lo demás son apuntes de detalle para especialistas. P. Esta semana se ha podido leer en la prensa que "nunca se ha vivido una presión tan fuerte sobre los recursos y los medios ambientales". ¿Tan mal estamos? R. En Euskadi, como en todo el mundo desarrollado, se ha mejorado mucho. Yo creo que esto viene sucediendo desde la cumbre de Estocolmo, en el año 72, que fue el punto de giro, el revulsivo para una toma de conciencia. Así, hoy estamos mejor que hace cinco años, y hace cinco años estábamos mejor que hace quince... No obstante, hay problemas, y están ocasionados principalmente por la presión sobre los recursos, la utilización de materiales y de la energía. P. ¿De todo ello, existe conciencia en las empresas? R Las empresas ahora ya no son inocentes como lo eran hace veinte años. Es decir, quien está incumpliendo con la normativa medio ambiental, quien está contaminando, sabe que lo está haciendo. Por eso tiene mala conciencia, sabe que tiene el rabo de paja y que a lo único que puede aspirar es a que un día le metan en cintura. Hoy día ser un empresario contaminador es cutre, no te puedes presentar en sociedad. No sólo eso sino que en algunos casos no puedes ni tan siquiera ser suministrador de algunas empresas multinacionales, por ejemplo del automovil o de bienes de consumo. Entre otras cosas, porque los consumidores tienen una capacidad de actuación muy importante y muy fuerte, como se está comprobando en el sector alimentario. P. Y aquello de "quién contamina, paga", ¿se ha cumplido? R. No se ha cumplido nunca. Muchas veces incluso se ha utilizado como el "págame que te dejo contaminar". Tenía que haber habido una acción mucho más decidida por parte de las administraciones responsables. P. ¿Cómo ve el futuro de nuestro país en materia ambiental? R. Estamos en mejores niveles que hace unos años, y además dentro de un mecanismo de retroalimentación que hace que tengamos que estar mejor en el futuro. Lo que más me preocupa es la calidad del aire. Por tanto, a la hora de conceder permisos habrá que exigir el cumplimiento de las normativas vigentes.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999