Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Valorar el trabajo doméstico aumentaría el PIB español en un 126%

La mujer trabaja a la semana 30 horas más que el hombre

¿Por qué dicen varios estudios que la calidad de vida en España es alta pese a su baja renta per cápita? ¿Por que el abultadísimo índice de paro no ha disparado una revolución social? Investigadores y varios Gobiernos empiezan a elaborar una contabilidad paralela que pueda responder a preguntas así al tomar en consideración el trabajo de las mujeres en la familia. La inclusión de este "empleo invisible" en las cuentas elevaría el PIB español en un 126%, según un estudio del CSIC, dirigido por la catedrática María Ángeles Durán.Aunque ese tipo de incrementos ocurrirían en las cuentas de cualquier país, en España sería mucho más alto que en otros miembros de la UE, donde oscilaría entre el 60% y el 100%. La razón de esta diferencia es que las mujeres apechugan en España, de puertas adentro, con un volumen de tareas -alimentación, educación, mantenimiento del hogar, cuidado de los niños, de los ancianos y de los enfermos- que en el resto de Europa recaen más en los servicios y el voluntariado, y que, por tanto, aparecen en la contabilidad nacional. Durán intervino ayer en el seminario Evaluación y porvenir de la familia española, organizado en Santander por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. "De cada tres horas de trabajo real que se realizan en España, sólo una aparece en el PIB", señala la investigadora. "El trabajo de la mujer española es invisible".

Los expertos han empezado a manejar el concepto de Producto Interior Bruto, Integrado (PIB) para referirse al PIB incrementado con el trabajo familiar o doméstico. Cuando se utiliza el PIB en lugar del PIB, España deja de estar a la cola de la UE y se revela como un país de tipo medio. Las encuestas sobre la calidad de vida pueden empezar a entenderse.

Sumando las ocupaciones contabilizadas y las domésticas, las mujeres españolas trabajan a la semana 30 horas más que los hombres. "Ese es el precio que la mujer paga, por su libertad", asevera Durán, para quien está claro que "las bases materiales de la convivencia son profundamente desiguales".

Para él catedrático de Sociología Julio Iglesias de Ussel es imprescindible promover un mayor acceso de la mujer al empleo no doméstico sin asfixiar a las mujeres que deseen tener hijos. "En España", dice Iglesias de Ussel, "no hay una política familiar para sustentar la crianza de los hijos de la mujer trabajadora".

El trabajo invisible de la mujer incluye capítulos como la educación, el transporte, la salud y la alimentación. El CSIC ya dispone de datos sobre los dos últimos apartados. El cuidado de la salud de los otros se realiza en un 88% dentro de la familia. El 12% restante es el que lleva a cabo la profesión médica y sanitaria y aparece en las cuentas nacionales. Para Durán, "no es razonable tomar medidas de política sanitaria sin tener eso en cuenta".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 1996