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Alfonso Guerra dice que hay una "asociación de malhechores" para derribar el Gobierno

La inculpación de Felipe González en el caso GAL por parte del juez Baltasar Garzón ha provocado un terremoto en las filas socialistas, que recibieron la noticia entre el estupor y la incredulidad. Alfonso Guerra reconoció ayer sentirse "atónito e indignado" y denunció la existencia de una "asociación de malhechores" para derribar el Gobierno. Pero la reacción más contundente corrió por cuenta de la consejera del Gobierno vasco Rosa Díez (PSOE), que se refirió a Garzón y a Ricardo García Damborenea como "un par de locos" y responsabilizó al magistrado de poner en "el punto de mira de ETA" a los socialistas. Y fue más allá: "Igual se tiene que apuntar algún muerto, y él [Garzón] será el máximo responsable".

Felipe González habló ayer por teléfono con numerosos dirigentes socialistas para analizar la situación. Según uno de sus interlocutores, el presidente se mostró especialmente afectado por la repercusión internacional de la noticia, "aunque se mantiene sereno".Alfonso Guerra comentó en una entrevista en la Cadena SER que había hablado por la mañana con González y le encontró "bien, porque es una persona fuerte", aunque, lógicamente, preocupado.

Guerra defendió la inocencia de González, del ex presidente Narcís Serra, del ex ministro del Interior José Barrionuevo y del secretario de relaciones políticas del PSOE, Txiki Benegas, y con sideró "disparatado" el punto hasta el se que ha llegado en el caso GAL.

El número dos del PSOE se refirió a las declaraciones de Ricardo García Damborenea para afirmar que sólo su palabra no es fundamento para que se actúe penalmente contra los citados dirigentes socialistas. Su esperanza está en que el Tribunal, Supremo reponga la verdad, si bien advirtió: "El daño político ya está hecho".

Fabricación de dossieres

El vicesecretario general del PSOE expresó su preocupación porque "haya una asociación de malhechores, fabricando dossieres, diciendo ante los periodistas que tiene vídeos, papeles, y nadie va a casa de esos señores para ver qué es eso, no actúa el Poder Judicial, ni la Fiscalía, nadie".También expresó su temor a que en España se vuelva a los intentos "de derribar al Gobierno por mecanismos extraconstitucionales", por lo que consideró llegada la "hora de la unidad de todos los demócratas". El número dos del PSOE expresó su preocupación por la situación de sus compañeros en Euskadi tras las imputaciones contra los dirigentes del PSOE.

A este respecto, Rosa Díez, consejera vasca de Comercio y dirigente del PSE-PSOE, no se anduvo por las ramas en sus críticas al instructor del caso GAL: "Garzón no sólo ha mancillado el honor de personas que siempre han trabajado por la paz, sino que existe un riesgo de vidas humanas. Los socialistas vascos no vivimos en Guadalajara, sino en el País Vasco, y aquí hay gente que tiene pistolas y mata. Y eso lo sabe Garzón, pero le pesa más su afán de protagonismo y revancha hacia Felipe González y el PSOE".

En su opinión, el magistrado sabe que el Supremo devolverá la causa dentro de unos meses, "porque no hay pruebas ni puede haberlas", pero para entonces, añadió Díez, "igual se tiene que apuntar algún muerto y él será el máximo responsable".

Para el presidente de los socialistas vascos, Txiki Benegas, también inculpado por Garzón, "los únicos beneficiados de las imputaciones son los terroristas". Benegas afirmó que "jamás" tuvo conocimiento de las actividades de los GAL.

Benegas y Cipriá Ciscar, secretario de organización del PSOE, coincidieron con Guerra en su confianza en que el Supremo establezca la inocencia de los imputados.

Ramón Jáuregui, secretario general de los socialistas vascos, insistió que nunca ha cobrado dinero de los fondos reservados, como señaló Julián Sancristóbal ante el juez Garzón. "En mis 12 años de servicio público jamás me he llevado una peseta por encima de mi salario oficial, ni de fondos reservados ni de nada", afirmó en una entrevista a Deia.

Jáuregui se siente "bloqueado" por las acusaciones "radicalmente falsas"."Es lo peor que le puede ocurrir a una persona que piensa lo que yo pienso". "Jamás tuve conocimiento ni, sospecha de lo que ahora hemos sabido", declaró.

Para el ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera, que Felipe González aparezca como imputado es "una barbaridad que no se corresponde con la realidad". Insistió en que Felipe González no puede saber nada de los GAL.

Sobre las acusaciones contra él mismo, como que entregó un millón de francos para el secuestro de Segundo Marey, reconoció que en muchas ocasiones entregó dinero para operaciones antiterroristas, pero que otra cosa era el uso que se diera a esos fondos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de julio de 1995

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