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El Rey advierte "contra la desidia y la corrupción, que han malogrado tantas cosas"

El Rey hizo ayer una advertencia contra la "desidia y la corrupción, que han malogrado tantas cosas en España", en su discurso en Granada ante la corporación municipal. Don Juan Carlos, en su segunda jornada en Andalucía oriental, dijo, dirigiéndose al alcalde granadino, el socialista Jesús Quero: "Granada entra en la modernidad con el mejor de los avales. Es la vuestra una fisonomía para la creatividad y el diálogo. Es lógico que con esas prendas tan brillantes queráis romper con la desidia y la corrupción, que han malogrado tantas cosas en España".

Jesús Quero expresó en su discurso una serie de objetivos para la ciudad y para su consecución solicitó la ayuda de la Corona, pero no citó expresamente "la desidia y la corrupción".Don Juan Carlos, tras asegurar: "Los españoles estamos afrontando los problemas del siglo que se nos echa encima con cotas de entendimiento nacional raramente alcanzadas", agregó: "A veces, por vanidad, por resentimiento, por incompresiones que han nacido de una inadecuada organización social, caemos en el pesimismo y nos dejamos llevar por él".

El Rey prosiguió su discurso diciendo: "En esta hora de superación hemos de tener los ojos abiertos para que nuestra democracia, viva y emprendedora, no sucumba a la tentación del inmovilismo".

El Rey se remitió luego a Granada como "cuna de sabiduría política y de filosofía vital" que constituye "una viva lección de lo que hay que hacer y debemos consolidar para nosotros y las generaciones venideras".

Don Juan Carlos se refirió a la futura universidad Euro-Árabe, que se establecerá en Granada, como "prólogo y frontera abierta a la paz entre las comunidades del mundo".

A continuación, tras indicar que Granada es "por derecho y definición secular una de las grandes capitales culturales del Mediterráneo", el Rey hizo la referencia indicada a "la desidia y la corrupción".

Visitas anteriores

Por su parte, el alcalde de Granada no utilizó de forma directa tales términos en su discurso. Jesús Quero se limitó a recordar las palabras pronunciadas por don Juan Carlos en sus anteriores visitas a la ciudad y luego hizo una referencia "al proceso de cambio" en que está inmersa la ciudad: "Un proceso de cambio que nos coloca en posición de salida para intentar llegar a alcanzar la meta del desarrollo económico y social".

"Los granadinos", manifestó Quero, "tenemos la obligación de deciros que ni hay una foto fija, que superpuestas las fotos no encajan bien los perfiles, que la Granada capaz de incorporar su historia y el arte que ella rezuma, no como traba de culto, sino como palanca de avance, ha cambiado y mucho".

Antes de terminar el acto, el alcalde entregó a la Reina la Granada de Oro, máxima distinción honorífica de la ciudad, que le fue concedida en marzo de 1985, pero que aún no se le había entregado oficialmente.

Los Reyes se trasladaron a continuación en helicóptero a la estación invernal de Sierra Nevada en donde visitaron las obras del Centro de Alto Rendimiento Deportivo y fueron informados acerca de los proyectos que se encuentran en marcha para celebrar en 1995 el Campeonato del Mundo de esquí alpino.

Don Juan Carlos y doña Sofía asistieron a su regreso a una recepción y tras almorzar viajaron a Guadix (Granada). En su ayuntamiento, el Rey dijo en su discurso que "la democracia es de todos, para todos y con todos". Posteriormente se trasladaron a la provincia almeriense, donde visitaron la localidad de Mojácar.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de junio de 1991

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