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Alfonsín dimitirá 5 meses antes del fin de su mandato

, El presidente argentino, el radical Raúl Alfonsín, de 62 años, anunció en la noche del lunes (madrugada de ayer en España), en un inesperado mensaje a través de una cadena nacional de emisoras de radio y televisión, que había "resuelto resignar, a partir del 30 de junio de 1989, el cargo de presidente de la nación argentina". La resignación de Alfonsín equivale, de hecho, a una dimisión o renuncia anticipada de su mandato, que constitucionalmente estaba previsto hasta el 10 de diciembre. Tras 12 horas de incertidumbre y de declaraciones contradictorias, el candidato triunfador en los comicios del pasado 14 de mayo, el peronista Carlos Menem, se declaró dispuesto a asumir la presidencia en la fecha propuesta por Alfonsín.

En declaraciones a la emisora Radio Mitre, Menem, actual gobernador de La Rioja, de 58 años, dijo: "Hay una propuesta del doctor Raúl Alfonsín, hay una resignación, no habla de renuncia, una resignación al cargo de presidente de la nación, hecho que ocurrirá el 30 de junio, y nosotros estamos dispuestos, totalmente dispuestos, a asumir la conducción de la República Argentina a partir de esa fecha. Y mi aspiración es que sea el señor presidente de la nación el que me coloque la banda presidencial".Menem agregó que era necesario "cumplir los plazos previos, el escrutinio definitivo. El día 21 se reúne el Colegio Electoral, manda las actas a la Asamblea Legislativa, que se reúne el día 25, se proclama la fórmula y el día 30 la Asamablea Legislativa le acepta la renuncia al doctor Alfonsín".

Menem afirmó que no sabía "cómo interpretar las palabras del señor presidente, pero supongo que para el doctor Alfonsín resignación y renuncia son sinónimos y, aunque en el diccionario tienen otra interpretación, la semántica nos habla de otra manera. Son conceptos diferentes, pero, supongamos que resignación al cargo sea renuncia al cargo, y entonces ese mismo día 30 asumo la responsabilidad de conducir la República Argentina".

Después lamentó el candidato electo que hubiesen circulado "infinidad de versiones... algunas por falta de información y otras de mala fe. En ningún momento yo he sostenido que no estaba preparado para aceptar esta fecha que ha propuesto el doctor Alfonsín. Lo he dicho en infinidad de oportunidades".

En una primera respuesta, Menem calificó de "cuanto menos sorpresiva" la renuncia de Alfonsín y manifestó que "si bien el señor presidente ha reconocido su impotencia para seguir gobernando, no es menos cierto que el manejo de la transición, de la forma que habían convenido el presidente en ejercicio y el presidente electo, requería una serie de actos necesarios y previos a la transmisión del mando, que, frente a este anuncio, resultan de cumplimiento imposible".

Este comunicado de Menem se publicó en La Rioja, donde el candidato electo mantuvo durante toda la jornada del lunes reuniones con los miembros de su futuro Gabinete y con el emisario de Alfonsín, el ex ministro de Obras y Servicios Públicos Rodolfo Terragno.

Incógnita

Al mediodía de ayer en Argentina, Menem seguía reunido con sus futuros ministros y permanecía sin despejar la incógita de si asumiría el poder directamente de las manos de Alfonsín, el 30 de junio, o entraría en vigor la ley de acefalía política de 1975. Según esta ley, tras la dimisión del presidente y vicepresidente, en caso de acefalía política, desempeñará la suprema magistratura el presidente del Senado. Si se aplicara esta ley, el senador Eduardo Menem, actual presidente provisional del Senado, asumiría la presidencia para después entregarla a su hermano Carlos.

Argentina presencia una película que se proyecta a ritmo acelerado. De forma casi simbólica, por fallos técnicos, el discurso de resignación de Alfonsín se emitió por momentos a mayor velocidad y sus palabras sonaban como un disco con más revoluciones de las que marca el tocadiscos. No hace ni tres semanas Alfonsín había anunciado solemnemente a todo el país que seguiría hasta el final: "Nosotros estamos dispuestos a gobernar sin desmayos hasta el 10 de diciembre del corriente año. Eso sí, que nadie venga a decir en lo sucesivo que resulta o puede resultar conveniente una entrega anticipada".

A los 20 días de ese discurso, Alfonsín anunció su resignación y la del vicepresidente, Víctor Martínez, más un ultimatum público a Menem. En el discurso de 13 minutos, el presidente Alfonsín recordó: "El señor presidente electo ha dicho en reiteradas oportunidades que está listo para asumir sus funciones". Luego anunció que había enviado a La Rioja un "acta de coincidencias sobre el afianzamiento de la democracia".

Tras exponer los cuatro puntos del Acta de coincidencias, Alfonsín dijo: "Hasta ahora ese documento sólo lleva mi firma. No pierdo la esperanza de que el doctor Menem estampe también la suya". En los cuatro puntos, Alfonsín se compromete a: 1) facilitar la inmediata sanción de leyes económicas que proponga el futuro gobierno; 2) intercambiar información entre los ministros salientes y entrantes; 3) constituir una delegación conjunta para negociar con los organismos internacionales de crédito; y 4) promover "una exhaustiva investigación de todos los actos administrativos efectuados durante mi gestión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de junio de 1989

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