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Medios jurídicos critican la sentencia que justifica una agresión sexual por la 'provocación' de una minifalda

La sentencia dictada por la Audiencia de Lérida que justificaba un delito de abusos deshonestos cometido contra la joven María José L. A., de 17 años de edad, porque llevaba una minifalda ha sido calificada de "injuriosa" por un magistrado de la Audiencia de Barcelona. Medios jurídicos animaron que el criterio sostenido en el fallo constituye una discriminación por razón de sexo. En el fallo se condenó al empresario de Lérida Jaume Lluís Fontanet Beso a la multa de 40.000 pesetas por la agresión sexual.

El fallo del tribunal de Lérida condenaba una agresión sexual realizada por el empresario Fontanet, de 45 años, hacia una de sus empleadas, que, en el momento de los hechos, agosto de 1988, contaba con 16 años de edad. De acuerdo con la sentencia, la joven fue llamada por el empresario al final de una jornada laboral y ella acudió al despacho del procesado. "Al presentarse allí la referida con una minifalda que le daba un aspecto especialmente atrayente, o al menos así le pareció al empresario, que visiblemente impresionado le manifestó que si accedía a sus deseos libidinosos le prorrogaría el contrato y la protegería de forma especial", según recoge textualmente el fallo como hechos probados.Mientras el procesado hacía estas proposiciones "le puso las manos sobre la zona pectoral y en la región glútea". En los fundamentos de derecho, la sentencia afirma que el acusado aprovechó su condición de patrono y jefe laboral de la ofendida para cometer el delito "aun cuando ciertamente ésta con su específico vestido, en cierta forma y acaso inocentemente", añade el fallo, "provocó este tipo de reacción en su empresario, que no pudo contenerse en su presencia".

La argumentación contenida en la sentencia ha causado sorpresa en medios judiciales de Barcelona. El magistrado de la Audiencia Adolfo Fernández Oubiña manifestó ayer que los razonamientos utilizados en el fallo constituyen una "injuria" para la muchacha ya que, a pesar de ser la perjudicada y la denunciante, aparece como el elemento provocador.

La fiscal Teresa Compte, al igual que la letrada María José Varela, miembro de la comisión de Mujeres Abogadas del Colegio de Abogados de Barcelona, consideraron que el planteamiento sostenido por el tribunal supone una discriminación por razón de sexo. Igualmente, la abogada Varela subrayó que este tipo de razonamientos conlleva una falta de garantías para la denunciante respecto al derecho a la tutela efectiva de los tribunales.

Otro intento

El ponente de la sentencia fue el magistrado Rodrigo Pita, el mismo que el pasado viernes concedió el régimen abierto a los dos jueces de Barcelona condenados por cohecho, Joaquín García Lavernia y Carlos Lorenzo-Penalva de Vega. Pita también concedió varios permisos en Navidad al ex dirigente de Terra Lliure Jaume Fernández Calvet, que cumple condena de 36 años de prisión por diferentes delitos, y que ha defendido públicamente a la organización terrorista.El padre de María José se personó ayer indignado en la Audiencia de Lérida para pedir explicaciones por los términos aparecidos en la sentencia. Al final consiguió la promesa de ser recibido hoy por el presidente, quien le entregará una copia del fallo. Por su parte, el fiscal jefe, Rafael Valero, manifestó que los términos vertidos en dicha sentencia son "una apreciación personal del ponente" y que él no los hubiera utilizado en caso de haberla redactado. Pese a ello, Valero se mostró conforme con la pena impuesta al procesado y anunció que no piensa recurrirla.

La Secretaría de la Mujer de Comisiones Obreras hizo público un manifiesto instando al Ministerio Fiscal a recurrir la sentencia. El comunicado señala que el hecho de que la joven vistiera una minifalda que "inocentemente provocó" al empresario, según la resolución judicial, sienta un peligroso precedente y puede crear indefensión no sólo a la mujer trabajadora sino a la mujer en general. Asimismo considera que la forma de vestir de la joven no constituye una excepción en nuestra sociedad y que, por tanto, dicho empresario debe estar habituado a la misma.

La joven agredida manifestó ayer que el empresario intentó aprovecharse sexualmente en otra ocasión anterior a la denunciada. En ambos casos, Jaume Lluís Fontanet hizo valer su condición de jefe sobre María José y, tras abusar de ella, "me dijo que si me callaba me prorrogaría el contrato de trabajo y que, de lo contrario, su reputacion quedaría por los suelos y a mí me tendrían como a una chica cualquiera", según la denunciante.

"Una de las trabajadoras de la empresa me dijo que no me preocupara por eso porque con ella y con su hermana se había comportado de la misma manera", aseguró María José. La joven volvió al trabajo tras permanecer dos meses de baja médica porque "me diagnosticaron que estaba muy mal de los nervios", afirmó.

Cuando ya estaba en curso la denuncia, presentada por el padre de la agredida, María José fue cambiada de trabajo y pasa desempeñar labores de aprendiz antes de ser despedida por no renovársele el contrato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de febrero de 1989

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