Pasapalabra

Roberto Leal: “No entendería la tele sin acentos”

El presentador se pone al frente de uno de los formatos más icónicos de la televisión, ‘Pasapalabra’, solo una semana antes de retomar las galas de ‘Operación Triunfo’

Roberto Leal, en el plató de 'Pasapalabra' de Antena 3.
Roberto Leal, en el plató de 'Pasapalabra' de Antena 3.Roberto Garver

Roberto Leal (Alcalá de Guadaíra, 40 años) está en racha. En 2017, TVE lo sacó del plató de España Directo para presentar el triunfal regreso de Operación Triunfo. Ahora salta a Atresmedia convertido en fichaje estrella. Se pondrá al frente de uno de los regresos televisivos que más expectación ha levantado en los últimos tiempos, el del icónico Pasapalabra. El grupo mediático se hizo con los derechos tras perderlos Mediaset en una larga batalla legal con la productora británica ITV. El debut de Leal disparando definiciones en el Rosco se puede ver este miércoles en prime time (la próxima semana pasa a su horario habitual, de lunes a viernes a las 20.00). El próximo miércoles retoma también las galas de la actual edición de Operación Triunfo, que tuvo que interrumpirse durante 10 semanas por la crisis sanitaria de la covid-19.

Pregunta. ¿Qué se siente al ser el hombre del momento en la televisión?

Respuesta. Me dan mucho miedo los hombres del momento y presentadores de moda y tal, pero no puedes tener esa falsa modestia. Reconozco que estoy viviendo un momento muy bonito.

P. Habrá pasado una cuarentena agitada.

R. Imagínate con todas estas noticias, las llamadas... Ha sido una montaña rusa. Y luego el no poder salir y hablar directamente con las personas… Ha sido en algunos momentos no estresante, pero sí bastante intenso.

P. ¿La experiencia presentando el regreso de OT le ha servido ahora?

R. Totalmente. Te enfrentas a un formato que la gente ya conoce, lo que puede ser bueno por un lado pero, por otro, te exige estar a la altura y reinventarte tú mismo. No puedes ser un clon de lo que ya había porque, si no, no te llaman a ti. El aprendizaje que me dio presentar un formato como OT, en el que la gente estaba con la lupa puesta, ya te sirve de callo para afrontar otro programa que vuelve a su casa. Cada programa es un mundo, pero ese callo ya lo tenía y he tirado de él.

P. ¿Cómo se hace para que el espectador se olvide de Christian Gálvez?

R. Ni quiero ni creo que el espectador se olvide de Christian Gálvez, porque es un gran profesional y forma parte de la historia de Pasapalabra, como Silvia Jato, Constantino Romero o Jaime Cantizano. El presentador aquí es importante, pero por encima de él está el formato. La gente tiene que encontrarse el programa que querían.

P. ¿Qué le ofrecieron en Atresmedia que no había en TVE?

R. Yo he sido muy feliz en TVE. Pero en este oficio se abren unas puertas y se cierran otras. A mí se me abría una grandísima oportunidad con Pasapalabra y la posibilidad de tener un proyecto de cadena largo. Yo miro todo, mi momento, mi familia, mi futuro, y era una apuesta segura, no he tenido ninguna duda en ese sentido.

P. Se ha comentado mucho la pregunta que le hizo Pablo Motos en El hormiguero sobre si suavizaría el acento andaluz en El Rosco. ¿Todavía quedan prejuicios en ese sentido?

R. No le di importancia en ese momento y todo se magnifica en las redes sociales. Pero esa pregunta siempre está ahí. Da igual que sea andaluz, si fuera gallego tendríamos el mismo debate, o catalán… Los acentos nos enriquecen, renegar del tuyo es renegar de tu cultura, tu historia y tu madre, y yo no entendería la tele sin acentos. Los presentadores cuando se ponen delante de una cámara articulan más, hablamos de forma diferente a la calle, pero convertirte en otra persona, a estas alturas de la vida, no lo compra nadie.

P. ¿Qué cree que han visto en usted para que se haya convertido en uno de los presentadores más solicitados de formatos de entretenimiento?

R. No lo sé. Aunque me licencié en Periodismo y empecé ligado a formatos de actualidad, siempre quise hacer entretenimiento. Supongo que lo que buscan es una persona que pueda conectar con el público de Pasapalabra, que tenga empatía con los concursantes y que no esté por encima del formato. Lo más interesante para un presentador es saber dónde estás, dar un paso atrás, y brillar pero dando la oportunidad de que sean los concursantes y el púbico los que se hagan dueños del formato, no el presentador.

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