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Ocho países de la Unión Europea ya vetan total o parcialmente el velo integral

Francia fue el primero en prohibir por ley el uso del burka y el niqab en el espacio público. Desde entonces lo han hecho Bélgica, Austria, Dinamarca, Países Bajos, Portugal, Alemania y Bulgaria

Mujeres con 'niqab' sostienen pancartas durante la protesta tras la aprobación en Países Bajos de una prohibición limitada de las prendas que cubran el rostro, el 9 de agosto de 2019, en La Haya.Ana Fernández (SOPA Images/LightRocket/Getty)

Este martes, el Congreso de los Diputados decidirá si toma en consideración la proposición de ley orgánica por la que Vox quiere prohibir el uso en espacios públicos del burka y el niqab, dos elementos de la vestimenta de algunas mujeres musulmanas. El primero, un velo que solo deja al descubierto los ojos; mientras que...

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Este martes, el Congreso de los Diputados decidirá si toma en consideración la proposición de ley orgánica por la que Vox quiere prohibir el uso en espacios públicos del burka y el niqab, dos elementos de la vestimenta de algunas mujeres musulmanas. El primero, un velo que solo deja al descubierto los ojos; mientras que el segundo oculta por completo sus cuerpos, de la cabeza a los pies. Ese debate que lleva Vox ahora al parlamento, y al que el PP ya ha mostrado su apoyo, lleva abierto más de dos décadas en Europa y ya son nueve los países, con distintas casuísticas, que tienen prohibido su uso completa o parcialmente: Francia, Bélgica, Austria, Dinamarca, Suiza, Países Bajos, Portugal, Alemania y Bulgaria.

Francia

No solo fue el primero en aprobar este veto en 2010, sino que es uno de los más restrictivos con el uso de prendas religiosas en espacios públicos. El argumento fue el principio de laicidad, que defiende la neutralidad religiosa en el espacio público y uno de los pilares de la República.

El inicio fue 2004, cuando, en parte por la proliferación de velos islámicos en las aulas, se aprobó la ley que prohibía los “signos religiosos ostentosos”, entre ellos el velo, la kipá o las cruces de gran tamaño. Desde entonces, la legislación se ha ido endureciendo. En 2010, durante la presidencia de Nicolas Sarkozy, fue el primer país de la Unión Europea en prohibir por ley el uso del velo integral en el espacio público: se censura toda prenda que tape la cara de una mujer, como el burka o la niqab, en la calle, comercios, transportes, ayuntamientos y escuelas.

En septiembre de 2023, el entonces ministro de Educación Gabriel Attal decidió ir más allá y prohibir también en las aulas la abaya, la túnica tradicional en algunos países musulmanes, alegando que se trata también de un “signo religioso ostentoso”.

Bélgica

Bélgica quiso en su momento ser el primer país de la UE que prohibiera el velo integral en espacios públicos, pero acabó, por retrasos en la tramitación, siendo el segundo. Su norma penaliza su incumplimiento con multas de entre 15 y 25 euros aunque, según la casuística, pueden superar los 130 euros, y contempla prisión de hasta siete días en caso de reincidencia. Entró en vigor en julio de 2011, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos avaló esa norma que prohíbe el uso de prendas “que tapen el rostro, total o parcialmente, en espacios públicos de tal forma que no se puedan identificar” en 2017.

Bulgaria

La conocida como la ley de prohibición del burka búlgara entró en vigor en septiembre de 2016 y su incumplimiento tiene conlleva multas económicas que pueden llegar a superar los 750 euros y a la suspensión de las ayudas institucionales en caso de que se tengan.

Alemania

En Alemania, el debate público se abrió con la llegada de más de un millón de refugiados en 2015. Tres años después, el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) solicitó al Parlamento una ley que prohibiera el velo integral en los espacios públicos. Fue la primera vez que el Bundestag trató este tema.

No existe por el momento una prohibición general del uso del burka o niqab en espacios públicos, pero la Ley sobre normas específicas para el velo integral y la modificación de otras disposiciones legales en materia de servicio público de 2017 prohíbe su uso a funcionarios, jueces y soldados durante su actividad laboral.

El Código de Circulación de Alemania también establece que las personas que conducen un vehículo motorizado no pueden cubrirse u ocultar su rostro de tal manera que no sean reconocibles. Y, en general, las mujeres que llevan velo integral están obligadas a mostrar su rostro en determinadas situaciones, como en los colegios electorales.

Hay, además, estados federados que cuentan con disposiciones legales más estrictas. Es el caso de Baviera, que prohíbe su uso “durante la participación en reuniones u otros actos públicos al aire libre o en el trayecto hacia ellos”, así como en ámbitos “especialmente sensibles de la vida pública” como pueden ser las universidades, escuelas o guarderías.

Austria

La prohibición del velo integral en espacios públicos austriacos se aprobó en 2017 de la mano del Gobierno de coalición entre socialdemócratas y conservadores. También se limitó entonces el uso de símbolos religiosos entre funcionarios para garantizar la “neutralidad” del Estado y el veto a ciertas campañas de proselitismo salafista (islamistas ultraconservadores). “Creemos en una sociedad abierta que también está basada en la comunicación abierta: los velos integrales en los espacios públicos se oponen a eso y, por tanto, serán prohibidos”, explicó entonces el Ejecutivo.

El gobierno actual, también una coalición de conservadores, socialdemócratas y liberales, promovió el pasado septiembre un proyecto de ley para prohibirlo en los colegios para las menores de 14 años, aunque es una norma que está aún en trámite parlamentario.

Dinamarca

Dinamarca aprobó su ley contra el velo integral en 2018. El Gobierno de centroderecha argumentó entonces que es contrario a los valores de ciudadanía daneses; quienes rechazaban la restricción argumentaban que vulnera el derecho de las mujeres a vestirse como prefieran. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo avaló también en ese país la restricción. Consideró que permite la convivencia en sociedad y protege los derechos y libertades. Allí, las multas por saltarse la prohibición oscilan entre las 1.000 coronas danesas (134 euros) por una primera ofensa y las 10.000 (casi 1.340 euros) por reincidir hasta en cuatro ocasiones.

Países Bajos

En 2019, el veto llegó a Países Bajos. El 1 de agosto de ese año entró en vigor la ley que prohíbe parcialmente el burka, el niqab y otras prendas que cubran el rostro, como pasamontañas o cascos integrales.

La ley que lo regula ―aprobada por una coalición de centro derecha, con Mark Rutte, hoy secretario general de la OTAN, como primer ministro― impide su uso en el transporte público, la educación, la sanidad y los edificios gubernamentales. Si bien la norma subraya que “las personas tienen derecho a vestirse como quieran, al margen de lo que piensen los demás”, también indica que, en algunos lugares, “es importante reconocerse entre sí”.

En otros sitios, y en la calle, se puede llevar ese tipo de vestimenta, para no chocar con la libertad de culto y los derechos fundamentales amparados en la Constitución. De todos modos, la policía puede pedir que se levante la parte que tapa la cara si es necesario para una identificación.

Portugal

Portugal ha sido el último país en regular por ley el veto al velo integral. Lo hizo el pasado octubre, con una norma a la que aún le queda pasar por un trámite legislativo y que prohíbe las prendas que oculten el rostro en lugares públicos, lo que también afectará a eventos deportivos o manifestaciones. La iniciativa portuguesa propone sanciones que van de los 200 a los 4.000 euros.

Debates abiertos en España e Italia

Ahora, con propuestas ya sobre papel está España, con el debate de este martes, e Italia, donde la proposición está más avanzada. Allí, Hermanos de Italia, el partido de la primera ministra, Giorgia Meloni, presentó el pasado octubre un proyecto de ley para prohibir el uso en lugares públicos de velos que cubran totalmente el rostro, como el burka y el niqab, con el objetivo de ir “contra el fundamentalismo y el separatismo islámico”.

Los casos de Reino Unido y Suiza

En Reino Unido, ya fuera de la Unión Europea, la cuestión está abierta pero las posibilidades se reducen.

La extrema derecha, representada por el partido Reform UK de Nigel Farage, o incluso el ala más extremista del Partido Conservador ha intentado impulsar la prohibición en espacios públicos de aquellos velos con significado religioso que ocultan el rostro de las mujeres. Hasta ahora, la respuesta tanto del Gobierno como de la mayoría de los políticos ha sido el rechazo inmediato.

La Ley de Derechos Humanos de 1998 defiende la libertad religiosa en el Reino Unido e impide este tipo de prohibiciones generalizadas y discriminatorias, pero otras disposiciones legales que hacen referencia a la seguridad permiten que, en determinados ámbitos, un agente de la autoridad puede exigir la retirada momentánea del velo para que el rostro no permanezca oculto, como en controles fronterizos.

En colegios, hospitales y tribunales se establecen también códigos de vestimenta para que los rostros no estén tapados, pero deben aplicarse siempre de un modo “justo y proporcionado”, con “un propósito y objetivos claros” y sin que supongan ningún tipo de discriminación.

También fuera de la UE pero en el continente, Suiza aprobó su ley contra la ocultación del rostro en 2021 y lo hizo por referéndum, ganó con un 51,2% de los votos. La iniciativa popular partió de la derecha nacionalista e iba dirigida principalmente contra el burka y el niqab. El apoyo más claro fue en zonas conservadoras y en el oeste fronterizo con Francia; mientras que el ‘no’ se impuso en áreas urbanas como Zúrich, Basilea o Ginebra. La propuesta fue a su vez rechazada por el Gobierno federal y la mayoría de partidos.

Con información de Rafa de Miguel, Íñigo Domínguez y Tereixa Constenla.

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